El carma de la ignorancia

Mientras las demencias y vulgaridades de la sociedad argentina siguen su curso, las aulas se van quedando vacías. Porque lamentablemente, la mayoría de los estudiantes en “lucha”, o son eternos alumnos de universidades o bien, confusos adolescentes atravesados por la creencia de la invulnerabilidad y el despotismo.



En el año 2008 escribí Sociedad del alumnado desencantado. Desde ese entonces, nada cambió. Los alumnos, en la Ciudad de Buenos Aires, vuelven a revelarse de manera brutal en las casas de estudio. Las cuales están tomadas. Saqueadas.

Se suma a colegios deteriorados por el paso del tiempo -que han experimentado falta de mantenimiento- el salvajismo de los propios alumnos. Los supuestos desencantdos.

Una supuesta melancolía, la del alumnado, sobre la cual se envuelven y por la cual transitan la vida en una búsqueda constante de marcar tendencia. Una tendencia que lejos de enaltecerlos, los vuelve lumpens mentales o parias que pululan por las calles con actitudes de permanente choque. Poseedores de la osadía de los ignorantes. El carma de la ingnorancia.


Con estas características terminan por defenestrar a todos aquellos adolescentes que sí se preocupan por forjar su futuro a través del estudio, el trabajo y la consolidación dentro de la familia como célula de la sociedad.


Sucede, que actualmente, la media es la vagancia y el descontrol al interior de los claustros de estudio. Con lo cual, los estudiantes que no quieren vaciar las aulas quedan desdibujados y “deben acatar" la voluntad de ese cúmulo de intentos frustrados de aprendices que no hacen más que destruir edificios, menospreciar a los docentes, desde lo moral e intelectual, así como criticar el modelo educativo imperante.

Ver la nota del Año 2008 haciendo click aquí: http://sociedadymedios.blogspot.com/2008/07/sociedad-del-alumnado-desencantado.html

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