La línea del paco (Informe)

4 de junio de 2018



El Ministerio de Seguridad de PBA va contra una de las líneas que tiene la matriz subterránea del Narcotráfico creada y dominada por la mala bonaerense. El Paco.

Clima nacional

Cuantitavimente crece la lucha contra el Narcotráfico a nivel nacional con un superávit en el secuestro de marihuana con respecto a otras sustancias como la cocaína y las drogas de síntesis. Dos mercados que crecieron exponencialmente en los últimos 6 años. En una primera instancia por abulia, negación y reducción al tránsito y luego, por la ausencia de inteligencia criminal reemplazada por los clichés que suelen desprenderse de los slogans de vacío.

Asistimos, en Argentina, a la contradicción slogan/acción. Uno de los ejemplos contundentes en es el siguiente: #FronterasSeguras. Un slogan que circula en las redes sociales y los obsecuentes ministros y subsecretarios repiten. Las acciones para la “concreción” paulatina del slogan han sido:

  • Desplazamiento de fuerzas federales al interior del país.
  • Reducción de la Secretaría de Fronteras a Subsecretaría.
  • Ausencia sostenida de inteligencia criminal.
  • Y una compra de 4 lanchas israelíes para ir contra el narcotráfico en la hidrovía en lugar de 40 (por el mismo precio) de patrullaje que era lo que en realidad se necesitaba.

Frente al estado de la frontera del slogan se impone, inexorablemente, la lucha contra el Narcomenudeo. La expresión del Narcotráfico a la que aún no todas las provincias se atreven a combatir porque ponen, a la Provincia de Buenos Aires, como referente de un fracaso. No entendieron, o es más cómodo no entender, que la desfederalización del 2005 solo quedó en una ley que no tuvo ninguna instrumentación concreta más que la brutal y continua administración del territorio por parte de la Mala Bonaerense. Una administración agravada al crearse las insustanciales y mantenidas policías locales, no configuradas desde la prevención entendida como seguridad, sino como un brazo armado de segunda que sirvió y sirve, como la tercera vía de la recaudación.

Córdoba, Entre Ríos, Salta, Jujuy, Formosa y Chaco trascendieron el estigma maldito del llamado fracaso de PBA. Comprendieron que una ley sin una acción es meramente un marco legal a una decisión política que, si no se ejecuta a través de un organismo concreto o un diseño preciso, no alcanza para comenzar con la recomposición de los barrios desconfigurados a partir de la instalación de la droga.  
Casi todas las provincias mencionadas trabajaron con astucia. Con tácticas y estrategias. Sabían que debían salvaguardar sus territorios de la droga debido a que las medidas nacionales eran insuficientes y solo cuantitativas. De hecho, son provincias que lograron asimilar que el Narcotráfico se consagró en la Argentina con la instalación del Narcomenudeo en los barrios y que ubicación geográfica, la seguridad en Argentina, comienza en la frontera.

Excepto Chaco y Entre Ríos que aún no logran visualizar un eje, el resto de las provincias articulan una lucha efectiva con proyecciones positivas.

También lo hace Río Negro a pesar de no haber desfederalizado y encara Santa Fe un proceso de debate necesario, aunque peleado, por luchar contra el narcomenudeo.


Provincia de Buenos Aires

La gobernadora Vidal y el ministro Ritondo reconocieron el grave estado de situación en materia de inseguridad y narcotráfico. Cuestionados ambos por no haber purgado a la bonaerense desde el comienzo y mantener segmentos duros y oscuros de la gestión anterior, siguieron con una línea discursiva común en donde las fisuras internas, si las había, no trascendieron.

Dinamitar desde el comienzo a la Mafia Bonaerense significaba una cosecha de cadáveres sin freno. Una desaparición, entre comillas, de la provincia. Claro está que podrían haber evitado figuras en altos cargos que fueron responsables de primera y segunda de haber elevado el caos territorial. Designaciones que, con el tiempo, también tuvieron sus costos. Pero las impericias también fueron parte del reconocimiento del entramado policial.

La Triple Fuga fue la bienvenida que le dieron a Cambiemos para mostrar públicamente que arribaron a la provincia sin planeamiento estratégico y que la policía no era de ellos y que costará amenazas, fuego y sangre, que alguna vez lo sea. Sin embargo, esa sentencia no los detiene.

Recolección de delincuentes

La lucha contra las mafias en la Provincia de Buenos Aires es la premisa que evocan sostenidamente. Los resultados se ven por etapas y en ocasiones no tienen, por el desborde de la provincia misma, la visibilidad social representativa. Ocurre que el número por sí solo no es lo suficientemente contundente para marcar un trabajo de calidad. El número representa, para bien o para mal, algo más que la frialdad. Representa una destrucción o bien, una lenta recomposición del tejido social que es lo que se busca en esta oportunidad.

Increpado por haber dicho que prefería a los delincuentes en las comisarías antes que en las calles, Ritondo bancó su gestión más allá de la superpoblación en dichos establecimientos. Lo cierto es, que por tener las comisarías vacías o a medias, PBA pobló sus calles de delito vinculado y no vinculado a la droga. Forjó al Conurbano Bonaerense en un enclave, y con estoicismo se convirtió en la cabeza del PBI de la narco inseguridad a nivel nacional, y regional centro.

Desde el año 2006 hasta diciembre del año 2015 los internos que pasaron por diversas dependencias fueron 11.975, de acuerdo a los datos recogidos. Desde diciembre de 2015 a la fecha, pasaron más 6.667 internos. Todos por infracción a la ley 23.737. No es que antes había menos delincuentes y ahora hay más. El tema radica en que antes había anomia más allá de la ley y la lucha era retórica. Ahora, en cambio, hay ley y lucha. Con todos los cuestionamientos que se le puedan hacer, existe y se presenta prolongada.

La bonaerense y el paco

La interna en la bonaerense continúa pero bajo investigación. Con la salida de Bressi algunas cosas se acomodaron. Hubo un recorte de la gestión pasada con protuberancia en Ezeiza. Sin embargo, la salida “decorosa y armoniosa” de Bressi no fue gratuita, ya que dejó un campo minado y se expandió un lícito rencor hacia los intendentes acomodaticios que nunca más le atendieron el teléfono.

La Bonaerense sigue siendo mal vista a pesar de todo. Las décadas de poder de gobierno que le regalaron no se sueltan tan fácilmente. Ese poder, tan peligroso, que hoy Nación le da a Gendarmería. Un dato que merece, por supuesto, un material aparte.

La Mala Policía no se resigna a una Gobernadora. Tampoco se resigna a que la cosmovisión que existía y existe sobre el ministro Ritondo no sea lineal o más bien, tan literal. El más astuto y menos sensible a las críticas de los ministros de seguridad de Cambiemos entre Bullrich y Ocampo.

Estar bajo el panóptico Vidal no es que sea un problema, pero sí un desafío a las vulnerabilidades que siempre corrieron y corren en el territorio de granadas, espías y operadores.

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Uno de los datos más representativos de la actual gestión tiene que ver con el mercado del paco. Construido por la bonaerense inclinada al delito, el mercado nunca fue tomado como lo que realmente era. Una voraz despensa de muerte sostenida por la pobreza, la marginalidad y la adicción con estructura económica alta que iba por sus potentes efectos. La demanda nunca fue tratada.

Tocar el mercado del paco era tocar una de las líneas de la matriz subterránea del Narcotráfico. Era ir por partidos en los cuales, dicha sustancia, era parte del PBI de la recaudación final.

El paco, especialmente en el enclave Conurbano, terminó siendo un bastión de custodia recelosa. Servía y sirve para recaudar y al mimos tiempo para “seducir” a los menores perdidos en la droga. 

En una época, la criminalidad organizada, seleccionaba menores y les regalaba la primera dosis de paco. Luego, la estrategia mutó, y se vendían dosis al dos por uno. Era un método de estimulación de las mafias sobre una generación que ya, tristemente, se sabía perdida. Bajo ese método perverso, niños y adolescentes se fueron alineando a la cadena narcocriminal para convertirse en asesinos al boleo, mulas y vendedores descartables.


Incautación de paco y puntos de venta/La Matanza, el Casal Ventoso

En PBA se lograron secuestrar, desde que comenzó la nueva administración, más de 1.450 kilos de cocaína y 446.837 unidades de paco. Así es que, por primera vez en años, empieza a sufrir quiebres en su estructura una de las vertientes más depredadoras del negocio narco local. Cuidada a extorsión y bala por esa bonaerense que estuvo siempre más ligada a la inseguridad que a la seguridad. Una bonaerense con la que la buena policía aún batalla.

Esas unidades quitadas del circuito narcótico representan menos violencia, menos muerte, menos droga, menos descomposición social, menos niños en riesgo. Menos poder de las mafias que encuentran, desde abajo, cuando la lucha contra el Narcomenudeo realmente se activó en la provincia, un recorte paulatino de sus alcances.

Esas incautaciones son el manifiesto de menos bocas de expendio cuando van acompañadas del derribo de los puntos de venta de droga que en PBA, pueden derribarse, porque están construidos especialmente para la venta. Hasta el momento, los puntos de venta destruidos son 66. El proceso es acompañado por las madres del paco en una lucha que ya no es solitaria.

Ahora bien, dentro de lo que es el enclave Bonaerense, los partidos de La Matanza, Lomas de Zamora, San Martín, José C Paz, Quilmes, Lanús y Moreno tienen altos niveles de producción de paco que nunca fueron investigados. 

También Morón, Merlo, Escobar y Pilar. De hecho, la pérdida de casi tres generaciones por la droga encuentra una de sus brutales explicaciones en el consumo exclusivo de dicha sustancia residuo y en la abulia de las últimas gestiones.

La Matanza continúa siendo la cabeza de la narco inseguridad a nivel Conurbano. 

Fuentes de la investigación revelan: “La Matanza, en el Conurbano, es el epicentro del paco que oficia de molinete hacia otros partidos”.

La Matanza representa lo que fue, en su momento, Casal Ventoso en Lisboa, Portugal. "El almacén de la droga". "El almacén del paco". La diferencia está en que Casal Ventoso era un barrio y Matanza es un enclave dentro de otro enclave.

Fue en La Matanza, como lo escribí y dije en varias oportunidades, el lugar que eligió para formarse e instalarse la primera célula de la Mara Salvatrucha (MS 13) en el año 2006. Más precisamente en Rafael Castillo. Una célula que se conformó a partir de una base delictiva local acuñada por aquellos exonerados que seguían sembrando terror.

La existencia de la MS 13 fue siempre negada. No por investigación sino por simple descalificación a la información. Es cierto que reconocer dicha existencia implicaba reconocer no solo la importación criminal, sino también el fracaso de una divulgada contención.

Sin embargo, a fines del año 2016, el actual Ministro de Seguridad de PBA reconoció la existencia de Maras en la provincia luego de un operativo, justamente y causalmente, en La Matanza. Una marero de la MS 13 fusionado con una célula del Cartel de Oropeza y narcos argentinos era uno de los detenidos en el marco de uno de los operativos más rigurosos de los últimos tiempos. Con lo cual, empezó la seguidilla de procedimientos en donde los detenidos reflejaban algo que también se negaba, que el Narco en Argentina se dio bajo fusión local/internacional.

Cierre parcial del informe

La inflación, en el mundo del narcotráfico, también golpea. Aumentan los precios de las sustancias y la inclinación hacia al rebaje crece. De ahí la importancia de hacer foco, sin subestimar a los otros mercados, en el Paco. 

Sobre todo, porque muchas secretarías de seguridad de los municipios antes mencionados son el ejemplo de un exponencial decorado. Consideran, en el relajo de la inacción, que la seguridad solo debe partir del ejecutivo. Lo cual es una falacia que se contradice, incluso, con el poder de policía que reclaman cuando quieren que las locales pasen a ser dependientes de ellos.

Lo cierto es que la Provincia de Buenos Aires comenzó a luchar contra el narcomenudeo y el narcotráfico hace dos años. Y se suma a las provincias que tienen más detenidos en sus procedimientos que los detenidos a nivel nacional. Porque hoy, aunque moleste, la seguridad en el país está sostenida por las provincias más que por Nación.

Las provincias encararon una lucha cualitativa e integral. Con menos slogans y con más gestión en inteligencia. Sin el desborde del detalle para figurar y con la claridad de que una banda, red y organización no son lo mismo y que se desbaratan cuando están todos presos y no solo 3 de sus miembros.

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Aporte desinteresado y constructivo al Ministerio de Seguridad Nacional.










 
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