L.Etcharren y A.Beccar Varela en "El juego limpio" de Nelson Castro - 06...

7 de octubre de 2016

Sobre la Inseguridad y el accionar policial. "Más policías, más delito".





Plan Operativo Regional para el Enclave Conurbano Bonaerense (POE)

4 de octubre de 2016

Plan Operativo Regional para iniciar la etapa de contención del delito en el Enclave. Que no se siga forjando, desplazando e ingresando.
10 pasos para comprender la dinámica para la protección ciudadana
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1- En el enclave Conurbano necesita de la construcción de un anillo de acero diseñado para evitar más delito y desplazamiento.

2- La confección de un anillo de acero en el enclave Bonaerense, con selección específica de recursos humanos generaría un límite al delito.

3- El anillo de acero que debería confeccionarse en Conurbano permitiría un abordaje por regiones. Puntos cardinales, círculos y triángulos.

4- El Conurbano necesita de un anillo de acero porque la dinámica narco delictiva del enclave es la que contamina al resto de PBA.

5- Reclutar a los mejores recursos de la Bonaerense que conocen como nadie el enclave y diagramar, por regiones, estrategias de abordaje.

6- Con la construcción de un Anillo de Acero y estrategias de inteligencia con recursos confiables que los hay se contiene caos Bonaerense.

7- El Anillo de Acero que debería confeccionarse en el Conurbano, por el diagnóstico atroz, necesitaría del complemento de las FF.AA.

8- Con FF.AA como complemento de recursos de élite de la Bonaerense y el tratamiento por regiones, el Anillo de Acero protege al ciudadano.

9- Teniendo en cuenta estos mapas, los círculos y triángulos, y los gruesos delictivos, se puede crear el Anillo de Acero en el Conurbano.




10- Diagnóstico, recursos humanos de élite de la Bonaerense, complemento de FF.AA para que Gendarmería no se agote y estrategia. .

El Narcomenudeo y la construcción del líder

3 de octubre de 2016

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Entendido como un proyecto de poder, el Narcotráfico, en su versión micro - Narcomenudeo- alteró de manera visible la dinámica tradicional del barrio distorsionando sus intereses así como sus usos y costumbres a través de la confección de un velo. 

Ocurre, que la instalación de las mafias del micro mercado de estupefacientes en los barrios, es acompañada de la construcción ficticia de un tendido de lazos de solidaridad en donde en apariencia, dichas mafias, se ponen al servicio de la comunidad. 

Se trata de organizaciones delictivas que buscan generar una estructura de confianza para poder crecer en el espacio recibiendo la legitimidad de sus habitantes. Aquellos que encontraron, desde el lugar genuino y luego del primer despojo del sistema, un sentimiento de pertenencia en el barrio que muta. 

El narcotraficante, en la venta al Menudeo, se convierte en un proveedor más allá de la droga. Se embarca, en la misma perversidad que tiene la ingeniería narco criminal, en una "cruzada" por satisfacer aquellas necesidades, muchas veces básicas, de las que se carece por ausencia del estado. 

Un ejemplo claro de ello fue, y aún sigue siendo, Sinaloa en México. 

Los habitantes, de manera voluntaria o involuntaria, quedan a disposición de las bandas organizadas. Algunos por haber aceptado, casi con ingenuidad, alguna utilidad, algún tipo de bienestar. Y otros, simplemente, por estar dentro del mismo hábitat

Hacia la construcción del líder

Se genera la construcción de un líder. Ese líder que a través de sus seleccionados brazos ejecutores proveerá a las poblaciones de bienes materiales y de protección. Una protección alterada en su percepción y realidad, puesto que a ciencia cierta, el narco protege a la población del narco mismo.

Mientras las poblaciones no se replieguen a dicha presencia el narco les garantiza estabilidad y el fetiche de la paz.  

El repliegue, de producirse, solo generará derramamiento de sangre y más atrocidad. 

El narco instalado construirá casas e incluso escuelas. Y al igual que los terroristas resaltarán esas acciones como sobresalientes. Acciones que, en el tráfico de información, dicen no ser resaltadas por los analistas, por los investigadores.

La tergiversación vuelve a adueñarse de la realidad. El capital cultural es la violencia bajo un velo solidario.

Los vecinos del barrio comienzan a configurarse, en el imaginario colectivo, una figura idílica, carismática. Proveedora. Resolutiva de los problemas que no encontraron respuestas en el Estado. No atienden, muchos de ellos, que a los problemas de siempre se los sumó un proyecto de poder: Narcomenudeo.

Convivir con el enemigo bajo el simulacro de amigo.

Sin embargo, en el inconsciente colectivo, ronda la imagen sangrienta del narcotráfico más allá de las “bondades” estratégicamente programadas. “Bondades” que son elevadas a la categoría de santas. Arraigadas a la cultura.

El narcotráfico instalado estoico y legitimado en las contradicciones demuestra que el miedo es un arma de poder que conquista. 

Terror y droga

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El terrorismo es también un proyecto de poder que actúa casi enlazado al poder del narcotráfico.

La Triple Frontera es un punto rojo, neurálgico y corrupto en donde dichos proyectos se debaten entre la inteligencia criminal, las alianzas, los vasos comunicantes, el refugio de "arrepentidos" y la estrategia de avanzar, según fuentes de investigación, hacia el interior cuando las necesidades del proyecto lo requieran.

Esto significa que existe una alianza extravagante entre droga y terror que marca no solo el pulso cotidiano de la Triple Frontera sino que también, por sus roles comunicantes, el ritmo diario de los barrios. En donde el Narcomenudeo, como base primaria del Narcotráfico, ejerce su rol experimental, de testeo poblacional y estatal (así como de decantación y nuevas demandas de drogas) para ver cuáles son los déficit que pueden cubrir para iniciar la estrategia de penetración y expansión.

El circuito es violento y por ende inseguro para las poblaciones en estado naturaleza. A la espera de lo peor. De todos contra todos hasta que llega un instrumento voraz "benefactor".

La construcción del líder se presenta como una necesidad para pasar de lo simbólico a lo real aunque lo real, en el mediano y largo plazo, muestre sus peores costos.

Dicho peligro de penetración y posterior construcción deben ser prevenidos y cuando no -por instalación- combatidos. Por eso mismo, la lucha contra el Narcotráfico y la lucha contra el Narcomenudeo no deben ser vistas como luchas antagónicas y/o superpuestas sino todo lo contrario, deben entenderse como luchas complementarias.

De lo macro a lo micro y de lo micro a la macro. Atendiendo a que la droga como enfermedad es la base primaria de la droga como delito y por ende, la prevención, entendida como seguridad, debe ir por dos canales: Salud y Delito. 



Infobae y los fragmentos más destacados de la Entrevista en el Diario La Capital Hac


"María Eugenia Vidal no recibe valijas del narcotráfico y le plantan cadáveres".

Así lo explicó la socióloga Laura Etcharren. Además, apuntó que mayor cantidad de efectivos policiales en las calles no significa mayor seguridad


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Laura Etcharren es una socióloga y ensayista especialista en temas de narcotráfico y organizaciones criminales. En especial, ha profundizado sus investigaciones sobre el desarrollo de Las Maras en países de Centroamérica.
Autora del libro Esperando las maras, estado embrionario en la Argentina, la especialista le brindó una entrevista al diario La Capital.A continuación, las frases más destacadas del diálogo que mantuvo con el medio de Rosario:
*Santa Fe ocupa el segundo lugar en el PBI narcodelicitivo nacional detrás de Buenos Aires. Son lugares donde se genera la concentración no sólo de bandas sino también de células internacionales vinculadas al narcotráfico.
*La marginalidad no tiene los códigos y el instinto de crecer y superarse para educar a sus hijos. El marginal quiere que el plan social sea su trabajo y el complemento la venta de drogas.
*Cuando digo a más policías mayor delito, me refiero a lo que pasa dentro de la fuerza. Está el mal ejemplo de Buenos Aires, que incorporó 20 mil policías a una fuerza totalmente estragada. Lo único que hizo fue generar más delitos porque no se configuró una fuerza nueva sino un brazo armado de segunda, orgánico a lo existente.
*La Argentina es elegida y se deja elegir para abrir el mercado de diseño de drogas. La última mutación se produce este año con un tejido social desintegrado y la lógica extorsiva. Esa lógica tiene que ver con los cambios de políticas y el choque de decisiones.
*En el choque de decisiones se van plantando muertos. Es lo que le pasa en Buenos Aires a la gobernadora María Eugenia Vidal, que no recibe valijas del narcotráfico y le plantan cadáveres.
*Si cada provincia se adhiriera a la ley de narcomenudeo que rige desde el 2005 se podrían crear bancos regionales de datos que aporten a la Nación, y que desde allí se establezcan políticas.
*Además de la policía, el poder político, el económico y el empresariado tienen connivencia con el delito. No es tan fácil lavar dinero si no hay vínculos con la economía legal. Y la Justicia por supuesto. Lo que hace que el narcotráfico se consagre son el culto a la impunidad, el cultivo de la marginalidad y la jactancia de la anomia.
*En la triple frontera convergen dos proyectos de poder: el narcotráfico y el terrorismo. Hay células de Hezbolá y Al Qaeda que hacen operaciones de inteligencia y en algunos casos ofician de vasos comunicantes del narcotráfico que pasa por la Argentina y necesita llegar a Europa o África.
Enlace a Infobae: http://www.infobae.com/politica/2016/10/02/narcotrafic-maria-eugenia-vidal-no-recibe-valijas-y-le-plantan-cadaveres/

Entrevista para Diario La Capital de Rosario: "El narco es extorsivo, cuando lo atacás te siembra cadáveres"

Laura Etcharren es socióloga, investigadora y ensayista. Consultora y asesora de gobiernos provinciales. 

Especialista en narcotráfico y organizaciones criminales, principalmente en el desarrollo de Las Maras en los países de Centroamérica. 


Autora del libro "Esperando las maras, estado embrionario en la Argentina".



por Claudio González / La Capital



La socióloga y consultora en seguridad y narcotráfico Laura Etcharren pasó por Rosario. A pesar de ser muy crítica del gobierno santafesino, se runió con el gobernador Miguel Lifschitzpara intercambiar experiencias y dialogó con La Capital sobre la realidad local.
— ¿Cómo está Rosario en el contexto nacional del narcotráfico?
— Santa Fe ocupa el segundo lugar en el PBI narcodelicitivo nacional detrás de Buenos Aires. Cada una tiene un enclave: en Buenos Aires el conurbano y en Santa Fe, Rosario. Y ambas tienen una dinámica diferente al resto de la provincias. Son lugares donde se genera la concentración no sólo de bandas sino también de células internacionales vinculadas al narcotráfico.
— ¿En que año se ubica la penetración de esas células?
— Rosario ingresa en un período de complejidad narcodelicitiva a fines de los '90 y principios del 2000, cuando había pandillas con características embrionarias y fueron creciendo, evolucionando y mutando, no sólo en su estética sino en su actividad delictiva al compás de la globalización del narcotráfico.
— ¿Dónde crecen esos grupos?
— Fundamentalmente en la periferia, un lugar que fue un gran cultivo y semillero de marginalidad que nada tiene que ver con la pobreza. La marginalidad no tiene los códigos y el instinto de crecer y superarse para educar a sus hijos. El pobre quiere que su plan social sea un complemento y la variable el trabajo; el marginal quiere que el plan social sea su trabajo y el complemento la venta de drogas.
— Usted dice que a más policías más delitos. Acá se convocaron fuerzas nacionales y se habla de más policías en la calle.
— Cuando digo a más policías mayor delito, me refiero a lo que pasa dentro de la fuerza. Está el mal ejemplo de Buenos Aires, que incorporó 20 mil policías a una fuerza totalmente estragada. Lo único que hizo fue generar más delitos porque no se configuró una fuerza nueva sino un brazo armado de segunda, orgánico a lo existente. Hay buenos agentes, pero algunos reportes indican que unos mil no pasan el examen psiquiátrico. En el caso de la llegada de las fuerzas federales el tema es distinto. No es que vaya a ser mejor o peor. Todo va a depender de la reacción de la policía provincial, que puede sentirse ninguneada y afectada no sólo en su ego sino en su capacidad operativa e investigativa. Evidentemente, si se necesitó de ésto es porque la policía provincial fue deficitaria en la lucha contra lainseguridad y el narcotráfico. Lo más sano es que las fuerzas federales puedan articular con la policía provincial para crear un clima de seguridad real y no parches.
— ¿Se perdió mucho tiempo?
— Se perdieron décadas. El proceso del narcotráfico en Argentina viene desde mediados de los '70. En los '80 éramos un país de tránsito. En los '90 aparecen organizaciones criminales y Argentina presentaba las condiciones para que anclaran aquí. Entonces empezamos a ver la conformación de pandillas. En los 2000, con la crisis política, social y económica y el alto nivel de desempleo se genera una mano de obra que no encontró dónde ir. Y la creación de planes sociales sin trabajo fue nefasta porque fue la variable, no el complemento del trabajo. Con esa crisis se produce un primer quiebre del tejido social y mutación del delito. Pasamos a un estado embrionario en materia de narcocriminalidad. El segundo quiebre se produce en 2010, con la mutación al narcocrimen. Y el punto de inflexión con el manejo de la efedrina, entre 2007 y 2008, cuando se consolidan las relaciones con cárteles de México. Entonces la Argentina es elegida y se deja elegir para abrir el mercado de diseño de drogas. La tercera mutación se produce este año con un tejido social desintegrado y la lógica extorsiva.
— ¿Qué sería esa lógica?
— Tiene que ver con los cambios de políticas y el choque de decisiones. La decisión de dar lucha al narcotráfico a nivel nacional después de quince años y de circunscribirnos a decir que somos meramente un país de tránsito y la decisión del narcotráfico de no querer ceder el territorio. Si me diste un sector corrupto de la policía, territorio, marginalidad y connivencia ¿qué me vas a dar ahora para que me vaya? En ese choque se van plantando muertos. Es lo que le pasa en Buenos Aires a la gobernadora María Eugenia Vidal, que no recibe valijas del narcotráfico y le plantan cadáveres. Y en Rosario pasa lo mismo. La cosecha de cadáveres por lógica extorsiva es por el freno al narco.
— ¿En qué pudo complicar que Santa Fe no adhiera a la ley de narcomenudeo que rige desde 2005?
— Yo incentivo a todas las provincias a que adhieran a esa ley. Si cada provincia lo hiciera se podrían crear bancos regionales de datos que a aporten a la Nación, y que desde allí se establezcan políticas. El tema es que durante años Santa Fe no hizo nada porque se fío en que el narcotráfico es un delito federal. Pero si vos ves que tu provincia está sometida por el narcotráfico y el control ya no está en la policía sino en el narco, algo tenés que hacer.
— ¿Qué habló con Lifschitz?
— Yo siempre fui crítica de la gestión en la provincia. Le di al gobernador mi visión de Santa Fe y el diagnóstico nacional. El es seguidor de mi trabajo y me pareció muy positivo el encuentro. (El ministro de Seguridad) Maximiliano Pullaro visitó la fuerza antinarco de Córdoba, que depende del fiscal general Alejandro Moyano, y a partir de eso surgió la invitación para charlar sobre el tema. Es un debate que se inicia y es sano que se haga.
— Nombró a la policía como un sector de poder en connivencia con el delito. ¿Cuáles son los otros?
— El poder político, el económico, el empresariado. No es tan fácil lavar dinero si no hay vínculos con la economía legal. Y la Justicia por supuesto. Lo que hace que el narcotráfico se consagre son el culto a la impunidad, el cultivo de la marginalidad y la jactancia de la anomia.
— Se habla de más policías, más gendarmes pero no de lo social.
— Esto debe ser un trabajo integral. Un plan de lucha contra la inseguridad y contra el narcotráfico tiene que estar atravesado por el desarrollo humano integral. Los planes contra la inseguridad y el narcotráfico tienen un punto de convergencia que es crear un clima de seguridad desde el desarrollo humano, con trabajo, salud, educación y vivienda. Hay que entender que la droga genera violencia y, como enfermedad, es la base del delito.
— ¿Cómo se ataca el problema?
— No hay que anunciar tanto lo que se va a hacer. El búnker que tuvo su auge con niños como soldados se fue desdibujando y pasó a ser un punto de venta con delivery. Cambió de acuerdo al tipo de persecución. Vamos a seguir vendiendo y matando pero nos vamos a mover. Sigue habiendo búnkers. Puede ser una verdulería, un quiosco o lo que yo llamo «hogar tergiversado». Cuando la casa es el punto de venta de droga, la cocina, el lugar de acopio. Y en la misma mesa donde los niños meriendan o hacen los deberes, se corta cocaína, se arman porros o se cuenta el dinero y tenés un arma de fuego. Es la socialización primaria del niño con la droga y no con la educación, y a partir de allí es un viaje de ida que no tiene retorno sin desarrollo humano integral.

Sobre las "narcomaras"
La socióloga Laura Etcharren tomó como estudio de su libro editado en 2009 el fenómeno de Las Maras, grupos de pandillas delictivas muy violentas que se desarrollaron en países de Centroamérica. Sostiene que ese fenómeno en Argentina no crece de la misma forma, sino con fusión y particularidades locales. Y las denomina "Narcomaras", que mutan al crimen organizado según la globalización y las vertientes del narcotráfico. Dice que importaron algunas conductas de los cárteles de México o Colombia, pero tienen vida propia. Segun su teoría, el fenómeno se presentaba como un conflicto emergente de la pobreza y la marginalidad. Encontrar en la pandilla un grupo de pertenencia, un poder colectivo que individualmente no se tenía. Una forma de presentarse ante el mundo a través de una construcción subjetiva que no fue entendida, en su momento, por muchos investigadores y por muchos políticos que forjaron, por omisión y negación, una estructura de poder.

"La provincia de Santa Fe tiene toda la costa del río Paraná tomada por el narco"
Según la socióloga y especialista en seguridad, por esa vía llega el 55% de la droga al territorio santafesino. El resto lo hace por tierra y aire.
"A la provincia de Santa Fe el 55 % de la droga ingresa por las vías fluviales", sostuvo la socióloga Laura Etcharren en otra parte del diálogo con La Capital. La asesora de los gobiernos de Buenos Aires y Córdoba en materia de seguridad y narcocriminalidad explicó que "el resto de la droga llega por tierra y muy poco por el tránsito aéreo", a diferencia de lo que ocurrió en otras épocas.
Al respecto, Etcharren explicó que "cuando uno dice que un 10 %, llega por vía aérea, es mucho también por las grandes cantidades de droga que se mueven. En los aviones no sólo hay drogas, sino dinero que se trae de otros países para lavar acá". Y al referirse al movimiento terrestre, dijo que "si bien preocupan los corredores de las rutas 34 (que lleva al noroeste del país) y 9 (como corredor panaméricano), es fundamental ver las rutas 11 (que lleva a Paraguay) y la ruta 1 que atraviesa la costa santafesina porque vienen desde el noreste, que es una zona neurálgica donde operan entre otras organizaciones, algunos cárteles mexicanos".
La socióloga se refirió así a la triple frontera (Argentina, Brasil y Paraguay), dónde, según dice, "convergen dos proyectos de poder: el narcotráfico y el terrorismo. Hay células de Hezbolá y Al Qaeda que hacen operaciones de inteligencia y en algunos casos ofician de vasos comunicante del narcotráfico que pasa por la Argentina y necesita llegar a Europa o Africa".
Volviendo a la realidad provincial, Etcharren dice que "Santa Fe tiene todo el río tomado por el narcotráfico, esa es la realidad. Por eso la importancia de una mayor presencia de Prefectura Naval. Además hay que prestar atención a la cercanía con la provincia de Corrientes, lugar al cual llega la marihuana desde Paraguay y por donde ingresa a Santa Fe.
No hay que avisar. Y cuando habla del nivel nacional, la entrevistada comenta que "el grueso del narcotráfico llega por vía terrestre, entre un 70 y 75 por ciento, aunque es algo que va fluctuando de acuerdo a las políticas de seguridad. A fines de 2015 estábamos en un 65 por ciento por vía terrestre, pero después subió 10 puntos".
En ese marco, cuando habla de estadísticas la socióloga Laura Etcharren introduce otra variable, la que denomina como "pasión comunicacional de anunciar lo que se va a hacer". Y menciona la publicidad que se le dio a la ley de derribo de aeronaves que anunció el año pasado el gobierno. "Eso alteró la selección de rutas de los narcos. El mejor enemigo del narcotráfico es no contar nada, que como cualquier vertiente del crimen organizado siempre tiene un plan de lluvia".
Finalmente, dijo que al 75 % de droga que llega por vía terrestre se suma un 15 % por la vía fluvial y el 10 por ciento restante vía aérea. "Estos números cambian por provincia. En Córdoba hay 25 por ciento por aire y 75 por ciento terrestre", concluyó.
Los Monos y las "mafias bravas" en los clubes de fútbol
Al hablar de la actividad de las bandas criminales, Laura Etcharren posicionó a los grupos cercanos a los clubes de la ciudad y ubicó el desarrollo y crecimiento de la banda de Los Monos. "Me niego a llamarlos barras bravas, sino mafias bravas, que están vinculadas a los clubes de fútbol y sobre las cuales creció la banda de Los Monos que en sus inicios, a fines de los '90 no parecía muy organizada y se fue forjando de manera sostenida y estoica durante todo los 2000", indicó la profesional. Según sus fuentes, Etcharren dijo que el grupo de Las Flores "recibió cierta importación de métodos, como los narcotúneles o las palomas (que nunca se comprobó que existieran). Y si no lograron encontrarle el delito precedente (narcotráfico), es porque lo hicieron muy bien y tuvieron connivencia de los grandes grupos de poder, incluso de la policía, que era una banda narco más".
La entrevista en el Diario: http://www.lacapital.com.ar/el-narco-es-extorsivo-cuando-lo-atacas-te-siembra-cadaveres-n1254879.html

Entrevista LT10: Narcomenudeo: “Atacarlo permite sanear los barrios”

Laura Etcharren, socióloga y consultora se manifestó a favor de perseguir a los pequeños vendedores de droga. 

“La lucha contra el narcomenudeo mejoró la seguridad en Córdoba”, remarcó.

En diálogo con LT10, Laura Etcharren, consultora y socióloga especializada en narcotráfico, expresó que “la lucha contra el narcomenudeo no tiene nada que ver con perseguir al consumidor. Obviamente, que la droga como enfermedad es la base primaria de la droga como delito. Pero en Córdoba, lugar donde la justicia provincial persigue e investiga a los pequeños vendedores, hay alrededor de 1400 detenidos por estos delitos”.
Además, Laura Etcharren agregó que “hace algunas décadas atrás, las luchas contra el narcomenudeo no tenía sentido porque éramos un país de tránsito. Hoy, es importante que las provincias tomen esta lucha. Cerrar los puntos de venta droga en los barrios significan un saneamiento para ese territorio”.
Finalmente, la consultora y socióloga especializada en narcotráfico remarcó que “la lucha contra el narcomenudeo mejoró la seguridad en Córdoba. De hecho, Córdoba bajó el PBI narcodelictivo a nivel nacional”.
 Escuchar la entrevista siguiendo el siguiente enlace: http://www.lt10.com.ar/noticia/169286--narcomenudeo-atacarlo-permite-sanear-los-barrios 

Entrevista Cadena 3: Fiesta en Moreno: critican falta de políticas preventivas

23/09/2016 | 07:56 | 

La socióloga Laura Etcharren dijo a Cadena 3 en Córdoba no hubo problemas porque hubo un fuerte trabajo de inteligencia. Apuntó al fracaso de las policías locales en el Conurbano bonaerense.

La socióloga Laura Etcharren dijo a Cadena 3 que lo que ocurrió en la fiesta trágica de Moreno tiene que ver con la falta de decisión política y la ausencia del Ministerio de Seguridad para lidiar con la violencia y la inseguridad. 

En este sentido, remarcó que no hay políticas de prevención para poder terminar "con este tipo de situaciones bárbaras". 

Y comparó la situación del Conurbano Bonaerense con los festejos en Córdoba, que por el contrario no tuvieron incidentes. 

"En Córdoba hubo una actividad preventiva, se hizo inteligencia, se estudiaron las redes sociales que son las que actualmente te marcan el pulso de lo cotidiano, lo que podía pasar", dijo. 

Y agregó: "Hubo un fuerte operativo de la Fuerza Policial Antinarcotráfico, de Gendarmería y de las nuevas cuadrillas". 

"Si en Córdoba no se hubiese trabajado la prevención en el 2015, esta primavera se hubiese vivido algo similar a lo ocurrido en Buenos Aires", expresó. 

Además, analizó: "El capital cultural preponderante en Argentina es la violencia, hay un fuerte culto a la impunidad y un importante cultivo de la marginalidad en los últimos 15 años". 

"Moreno está en el círculo del mal, hay dos bandas que son muy difíciles y están atravesadas por un componente violento muy fuerte. Junto con Merlo y Morón son lugares muy complicados", sostuvo y apuntó a contra la gobernadora María Eugenia Vidal por "una política que está fallando". 

Al respecto, apuntó al fracaso de las policías locales y pidió patrullajes y controles preventivos.

L.Etcharren en "Magdalena y el país" de M.Ruiz Guiñazú - 09/09/16

Las Maras y la fusión local con el Narcotráfico en América Latina. 



 
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