Entrevista EL TRIBUNO DE SALTA: Laura Etcharren "Se debe crear una agencia contra el crimen organizado"

22 de abril de 2016

18-04-2016 - Socióloga y especialista en narcotráfico y maras
¿Cómo evalúa las medidas del Gobierno contra el narcotráfico?
Después de muchos años, hoy estamos ante un gobierno que reconoce la problemática y que manifiesta al mismo tiempo la decisión y la voluntad política de afrontar el flagelo.
Entiendo, sin embargo, que hay algunos errores teóricos que habilitan errores prácticos como hacer referencia a una agencia de lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico cuando es sabido que el narcotráfico es una vertiente de la variable compuesta "crimen organizado". Es por eso que considero al respecto que la agencia debe ser de lucha contra el crimen organizado porque la misma encierra vertientes que, en la actualidad, están ligadas por una u otra razón: trata de personas, tráfico de armas, tráfico de estupefacientes y lo que es la columna vertebral de las mismas: el lavado de dinero. Sumado, claro, está la formación de bandas locales y la penetración de células internacionales de carteles de la droga.
El paquete de medidas lanzado es bueno. Desconozco cómo lo ejecutarán.
Por otro lado la premisa "narcotráfico cero" es una maravillosa expresión de deseo que comparto pero no se ajusta a la realidad. Es decir, no es realizable frente al diagnóstico. La lucha contra el crimen organizado cuando hace foco en el narcotráfico no es tanto cuantitativa sino cualitativa. El objetivo primario debería ser evitar el narco-Estado. 
¿Cree que la unidad antidroga que se creó en Tucumán es una medida acertada o quizás debería haber estado más cerca de la zona caliente?Esta pregunta la celebro. Si fuese asesora del la Ministro Bullrich le hubiese recomendado ubicar la primera unidad antidroga en Santiago del Estero. Casi en el centro que divide las regiones del NOA y el NEA para comprimir todos lo que ya penetró al país junto con una política de coordinación directa con un sistema de defensa que se podría haber creado entre Jujuy y Salta. Me refiero a un escudo proteccionista entre ambas provincias en donde la Gendarmería recibiese el complemento de las fuerzas de seguridad y también de las Fuerzas Armadas. Una Defensa del país clara en la ley. No como se hizo con el fracaso del Escudo Norte.
Se comprime y se evita más formación local. Y por otra parte se hubiese aprovechado lo que ocurre en la provincia de Córdoba. La cual encabeza el PBI de contención del flagelo expresado en el NarcoMenudeo al haber creado una Fuerza Policial Antinarcotráfico dependiente del Poder Judicial, Fiscal General, Doctor Alejandro Moyano.
Le hablo de una fuerza de élite armada, equipada y prepara en lo táctico y estratégico con un profundo conocimiento del terreno así como del contexto nacional, regional e internacional. Y por sobre todas las cosas con valores que tienen una verticalidad que provienen del Jefe y Subjefe de la misma.
La FPA podría haber servido de continente para que la compresión no termine en desplazamiento. Dicha fuerza podría haber evitado la masificación a la región central donde la guerra narco es más caliente por disputa territorial y distribución hacia el exterior también.
Simplemente aprovechar los recursos que se tienen en el país. Que aporta, en este caso, Córdoba.

¿Se está notando un crecimiento de la comercialización de drogas de diseño en el país?
El proceso del narcotráfico en Argentina tuvo un proceso tan acelerador y voraz que la sociedad toda tomó dimensión parcial del flagelo cuando el mismo se consagró en el año 2014.
Las drogas de diseño llevan años en el país dentro de un mercado implosionado que ante lo ocurrido con los jóvenes de Costa Salguero estalla. No solo por ser una tragedia evitable, también por los muertos y la lógica y necesaria trascendencia que los medios de comunicación le han dado.
El mercado de sintético en el país se abrió entre los años 2007 y 2008 con la efedrina. Años de consolidación y agudización de los lazos con las mafias mexicanas. Si no se frena este mercado estaremos frente a una nueva cosecha de cadáveres.

Que análisis hace de las muertes de Costa Salguero.
Falla en la seguridad interna y externa. Ausencia total de prevención. Impericias. Y un total desconocimiento por ignorancia, abulia o mala información que tanto las fiestas electrónicas como los boliches se han convertido en puntos de venta de droga al menudeo. Con la diferencia del maquillaje que no tienen espacios vulnerables o de bajos recursos. Lo que cambia es la estética y el valor de la droga. Pero la tendencia sostenida es que la droga es un veneno en cualquier ámbito. Un proyecto de muerte que hasta el momento no encuentra frenos. Porque la creación de una fuerza de seguridad, de una agencia o de una unidad no garantiza el trabajo contra la droga como delito ni el tratamiento de la droga como enfermedad.
Es decir, sin un plan no hay recurso que valga. Y la enfermedad es la base primaria del delito en el marco del Narcotráfico expresado también en el NarcoMenudeo.
Se necesita inteligencia criminal. Infiltración en todos esos reductos de fuerzas especializadas. Se requieren campañas de educación en escuelas, medios y demás.
Todo eso nos falta y nos faltó.
El Tribuno de Salta: http://www.eltribuno.info/laura-etcharren-se-debe-crear-una-agencia-contra-el-crimen-organizado-n701892 


"En la Patagonia se conjuga el lavado con la guerra de bandas narcos por el control territorial"

ENTREVISTA: LAURA ETCHARREN, SOCIÓLOGA EXPERTA EN NARCOTRÁFICO
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La autora de "Esperando las Maras" sostiene que que Neuquén y Río Negro son estratégicas por sus vías de comunicación. Ya registra la presencia de mafias. 
–En la reciente encuesta del observatorio de narcotráfico y adicciones de la UCA, se indica un fuerte avance en la percepción de venta de droga en el corredor Gran Neuquén-Cipolletti. ¿Existe un avance del narcotráfico en la zona patagónica en los últimos años? ¿Qué características tiene?
–Con la consagración del narcotráfico en el año 2014 y su posterior consolidación de brazos armadas en el año 2015 ninguna provincia quedó libre del flagelo. El narcotráfico cuando se consagra lo hace de manera acabada, no de manera selectiva. El crecimiento se dio a nivel país pero la particularidad que tiene la Patagonia es que pasó de ser una región casi exclusiva para el lavado de dinero a ser una región en la que se conjuga lavado con guerra de bandas narcos por puja territorial por el control del mercado de estupefacientes. La complejidad es acabada en Río Negro, con un fuerte delito golondrina en lo que hace al límite con la provincia de Chubut, que se incorporó al PBI narco delictivo a nivel nacional en los últimos dos años.
–En la encuesta se define que la mayor presencia policial no parece incidir en una menor presencia de narcotráfico, especialmente el narcomenudeo en los barrios ¿A qué lo atribuye?
–Más policías no es sinónimo de menos delito. Por el contrario. La ecuación indica por experiencia en trabajo de campo que a mayor cantidad de policías, más delito. Y el delito del menudeo no escapa a dicha ecuación, puesto que para combatir al micro mercado de estupefacientes se necesita de una fuerza especializada. De una política de avance contra dicho mercado que vaya por el cierre de puntos de venta de droga y la desarticulación de bandas, como hace la Fuerza Policial Antinarcotráfico de la Provincia (FPA) de Córdoba (que depende del Poder Judicial). Contener, comprimir y licuar al flagelo expresado en su versión micro sin generar desplazamiento delictivo.
–¿Cómo incide el aumento de las adicciones, especialmente en los barrios más pobres?
–Hay que tener en cuenta que la drogadicción como enfermedad es la base primaria de la droga como delito. Que el alcohol es el disparador hacia el consumo de estupefacientes y que la falta de políticas de prevención ha sido favorable no sólo para el crecimiento del consumo, sino también para el aumento del delito con génesis narcótica. La droga como enfermedad está presente en todos los estratos sociales. Sólo que en los contextos más vulnerables se puede palpar de manera más acabada porque no tiene el "maquillaje estético" que el dinero puede aportar.
–Un lugar común en el debate es asegurar que el gobierno debiera enfocarse más en los grandes volúmenes de narcotráfico y no tanto en el menudeo. ¿Está de acuerdo?
–No estoy de acuerdo. Siempre parto de la afirmación "sin menudeo no hay narcotráfico y sin narcotráfico no hay menudeo". Es ignorante subestimar cualquier eslabón de la cadena narco criminal, así como cualquier pieza del circuito del narcotráfico. No podemos subestimar aquello que las bandas no subestimaron. El menudeo es la manifestación primera del delito transnacional. Para que el narcotráfico haya podido crecer, desarrollarse y mundializarse necesitó de una previa actividad territorial en espacios más reducidos. La mejor forma que tienen las provincias de ayudar a la Nación es luchar contra el menudeo.
–¿Por qué?
–Porque si cada provincia lo hace se puede trabajar en cooperación regional hasta crear un banco de datos común que sea funcional al trabajo federal. Cada vez son más los investigadores que coincidimos con esto. No sólo a nivel nacional sino también a nivel internacional. Por ejemplo, la experiencia que Córdoba vive a través de la FPA en la lucha contra el menudeo en menos de un año marca claramente cómo se puede frenar el crecimiento local del delito organizado. Hubo alrededor de 280 puntos de venta de drogas cerrados que no se desplazaron, que no tuvieron reapertura. La provincia de Jujuy, que también se adhirió a la ley para la lucha micro, se embarcó también en este trabajo de contención junto con Salta. Esto no significa que estén libres de drogas, pero no son provincias que explotaron en criminalidad como Buenos Aires y Santa Fe.
–¿Qué rol cumple la Patagonia en el esquema nacional del narcotráfico?
–La Patagonia conjuga lavado y guerra narco. Tiene el atractivo de la actividad en Vaca Muerta, que, de acuerdo a fuentes de investigación es muy observada por el narcotráfico y en la relación con Chile es punto crucial para la introducción al país de drogas de diseño. Es además, por la cercanía con Buenos Aires, una vía de escape para la criminalidad organizada, en especial del conurbano bonaerense.
–En los últimos diez años se ha detectado la presencia de organizaciones más complejas y volúmenes más grandes de droga en nuestra zona ¿Cómo afecta esto a la lucha antidrogas en la región?
–En la Patagonia es donde se asientan, de acuerdo a informantes claves, los volúmenes más gruesos de recursos humanos colombianos vinculados al narcotráfico. Es una zona estratégica por sus salidas. Las vías más destacas son la terrestre y fluvial, casi en mismos porcentajes. El mayor acopio de drogas sintéticas sería recibido desde Chile. "La Bomba", por ejemplo, es una droga de diseño que, según mis fuentes, ya habría penetrado en la región. Es más letal que el LSD y peor aún al mezclarse con el alcohol. En lo que a la cocaína respecta, en la región tienen un fuerte ingreso de Buenos Aires y, al igual que en el resto del país, ya habría algunos laboratorios y "cocinas". Como el resto de las provincias, Neuquén y Río Negro deberían sumarse a la lucha contra el menudeo para evitar que el delito se siga forjando. Crear políticas proteccionistas provinciales y de prevención para no asimilar el delito que otras provincias desplazan. Deberían trabajar en aguda cooperación y coordinación, porque el narcotráfico aún no tiene el estallido de barbarie del centro.
–Y sobre el lavado de dinero?
–La reinversión de las ganancias de la venta de drogas así como de otros negocios del crimen organizado tienen su auge de lavado en la actividad hotelera, el juego y la compra de campos en efectivo, entre otros. La Patagonia necesita una mayor rigurosidad en el control del activos, un riguroso y detallado informe del dinero que ingresa al mercado formal. Para eso es vital el trabajo de las provincias con Nación.

Diario de Río Negro: http://www.rionegro.com.ar/diario/en-la-patagonia-se-conjuga-el-lavado-con-la-guerra-de-bandas-narcos-por-el-control-territorial-8127572-62202-nota.aspx

Entrevista INFOBAE: Laura Etcharren: "La Ciudad todavía no adhirió a la ley de lucha contra el narcomenudeo"

— Esta semana estuviste muy activa informando de un mapa que estamos mostrando ahora por la pantalla de Infobae TV, donde se grafica una banda que importa cocaína de Perú, se expanden al conjunto de la ciudad y al conjunto de la Argentina. ¿Esto quiere decir que hay un problema grave que no se está atacando?
— Bueno, el tema de la inseguridad, del narcomenudeo, siempre con esta premisa de que sin narcomenudeo no hay narcotráfico y sin narcotráfico no hay narcomenudeo, seguimos arrastrando un estado de anomia en CABA que termina siendo funcional a la narcocriminalidad. Vos tenés dos líneas, la peruana y la paraguaya, que se disputan el control de la Ciudad, siempre con una base muy fuerte local de criminales vinculados al tráfico de estupefacientes.
— O sea, no boliviana.
— Hay algunas células bolivianas, pero las que operan en CABA son peruanas y paraguayas. Lo que ingresa de Bolivia en materia de cocaína es rebajado, en cambio de Perú es de pureza. Después de un largo tiempo de investigación logré confirmar que se dispararon los precios de la cocaína al resto de Buenos Aires, con fuerte repercusión en el conurbano. Mientras que la línea paraguaya maneja todo lo que tiene que ver con la marihuana, la línea peruana se ocupa de la cocaína. Desde la 1-11-14 las mayores alianzas con la narcocriminalidad están hechas hasta la 31, La Carbonilla (que está en La Paternal) y en menor medida en la villa 15, que funciona más que nada como un aguantadero o reservorio de perseguidos por las fuerzas de seguridad.
— ¿Esto se dejó crecer por responsabilidad de quién? ¿De la Policía Federal o la Metropolitana?
— Hay un estado de situación a nivel nacional que es un país atravesado por el narcotráfico. Nosotros pasamos de un estado embrionario a la consagración del narcotráfico en el 2014 y a su consolidación de sus brazos armados en el 2015 y esto es algo que sigue su curso, y no encuentra hasta el momento de continente claro de que podremos evitar el tan temido narcoestado. Estamos en la antesala del narcoestado. Hay un gobierno que tiene la decisión política de luchar contra el narcotráfico, aunque estamos en las proximidades de tener una organización criminal que funciona como un estado paralelo. Ninguna provincia está exenta del flagelo. Hay provincias que están en la desidia y otras que están intentando una contención de ese flagelo, lo que quiere decir que no siga proliferando a nivel local y que no siga ingresando a nivel nacional de lo que son las fronteras provinciales.
— ¿Y cuál es el caso de la Ciudad?
— Nunca le alcanzó a la Ciudad. Uno puede tener omisión, desidia o impericia. A la Ciudad nunca le alcanzó lo que tenía para luchar contra la criminalidad organizada en su expresión micro, lo que tiene que ver con el narcomenudeo. Podría haber adherido a la ley 23737, pero aún no lo hizo. La Ciudad pidió mucho tiempo la Federal, pero al Jefe de Gobierno tampoco le alcanzó el traspaso y aún no se adhirió a la ley, lo que provoca la anomia.
— Ahora, la ministra Bullrich sí hizo un operativo contra el narcomenudeo en la villa 31, no en la villa 1-11-14. ¿Creés que es una mala decisión?
— Eso tendrá que ver con el planeamiento estratégico que se desprende del plan de seguridad. Entiendo que será un paso primario y después se abordará con otras villas. Lo que hay que tener en claro es que la lucha contra el narcotráfico no es cuantitativa, sino cualitativa. Lo que se desprende hasta ahora es una gran exhibición lógica del secuestro de estupefacientes, pero también hay que ver que en la Argentina hay células internacionales mexicanas, paraguayas, peruanas, y encarar una política de seguridad con etapas y plazos y, mientras tanto, hay que hacer todo lo posible para que no se instale el narcoestado en el país.
Escuchar audio: http://www.infobae.com/2016/04/18/1805279-laura-etcharren-la-ciudad-todavia-no-adhirio-la-ley-lucha-contra-el-narcomenudeo 

El mercado de drogas de diseño, expresión de un proyecto de muerte (Especial para Infobae)

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Estamos entre el grupo de pertenencia y el espacio de descontrol frente a un estado de anomia que se sigue imponiendo en un país en el cual hay un déficit alarmante en lo que a políticas de prevención respecta.
Parece que hasta el momento no se asimiló que la droga como enfermedad es la base primaria de la droga como delito. Y que prevenir lo primero será un continente de prevención de lo segundo. Además, claro está, de evitar las muertes por consumo en contextos que ya de por sí conllevan un aparato reproductivo de agite y experimentación al compás de una música que necesita la adrenalina del “power”.
Se trata, sin más, de las fiestas electrónicas. En donde la sociología de la moda se complementa con un capital cultural y simbólico de la imitación. El desafío ante las drogas nuevas. “Volar”, como dicen algunos. “Alucinar”, como expresan otros.
Las fiestas electrónicas siempre han sido divisadas por los investigadores. Son consideradas espacios de excesos en donde la música es una excusa, entre otras cosas, para el consumo. A través de la observación directa y participante en una fiesta de estas características las hipótesis se constatan.
Se trata de jóvenes encendidos por la música y potenciados, no todos pero en su mayoría, por el consumo de estupefacientes que necesitan del complemento inexorable de la hidratación. Así es como se ven botellas de agua mineral en el oxímoron del espacio pasando por las manos de los danzantes casi en un estado de levitación. Transportados, para los ingenuos, por los estímulos de las luces y los sonidos, así como por la energía de la juventud, que se va desperdiciando en cada sorbo de agua tras el consumo de alguna pastilla.
Saben, generalmente, los consumidores, que las drogas de diseño no son amigas del alcohol. Porque no son ni la marihuana ni la cocaína las estrellas de dichas fiestas. Son, por el contrario, las pastillas. Las drogas de diseño. Las sintéticas. Las nuevas drogas que, según muchos investigadores, ya son la competencia de las drogas tradicionales, que podrían quitarles espacio en los próximos 7 u 8 años.
Lo ocurrido en Costa Salguero, en una fiesta electrónica, es una prueba más del descontrol y la falta de políticas de seguridad externas e internas. Así como también se vuelve a evidenciar la perforación del tejido social al constatarse que la droga es un proyecto de muerte enmarcado en la descomposición de los límites y la educación.
Cinco muertos, otros tantos en grave estado son el saldo que deja una mal llamada fiesta. Porque estas fiestas son, por lo general, el velo para la venta. Para el narcomenudeo. En algunos casos para experimentar con la juventud voraz y jactanciosa de los años los efectos de nuevas drogas de diseño que ingresan al país y también las que, en menor medida, se elaborarían aquí en laboratorios muy bien camuflados.
Tengamos en cuenta que el mercado de diseño tuvo su apertura en Argentina entre los años 2007 y 2008 con la efedrina. En esa movida narcótica bajo la génesis de los precursores químicos se consolidaron los lazos criminales con México, al mismo tiempo que se abrió, en nuestro país, dicho mercado con aspiraciones contundentes y sostenidas en el tiempo.
Según datos de fuentes de investigación, una de las drogas más letales que ya circularía en nuestro espacio es la conocida popularmente como “la bomba”. Esta ingresaría desde Chile a través de la ruta 7 y se distribuiría por Argentina. Es un equivalente al LSD.
El mercado de diseño es más voraz que otros mercados porque tiene un proceso de armado inagotable. Las pastillas adulteradas juegan un rol fundamental, así como los psicofármacos. Y los recursos humanos del narco lo saben. Porque el narcotráfico es una vertiente del crimen organizado que se dinamiza, entre otras cosas, con la elaboración de nuevos compuestos. De nuevas sustancias.
En Europa, dichas drogas están haciendo estragos en las capas medias altas. Su consumo es más selectivo por los costos, pero en la medida en que se masifiquen, como todas las drogas si no encuentran un freno, reducirán sus costos y su acceso será más sencillo.
Por otro lado, las botellas de agua mineral no son caras en sí mismas. Su precio está marcado por la pastilla que, sigilosamente, se le entrega al consumidor.
El efecto estimulante se genera a partir de la modificación de diversas estructuras químicas que se sintetizan en laboratorios clandestinos. El abuso se vuelve la regla de la clandestinidad de las mafias que venden y de los funcionales consumidores.
Existe un infinito abanico de nombres de dichas síntesis que se consumen por vía oral y que arrastran, como escribí en líneas anteriores, a un grueso de jóvenes. Eso no quita que existan otros rangos en edad de consumo.
Efectos diversos que parecen encantadores en un momento pueden terminar, como en la evitable fatalidad de Costa Salguero, en la muerte. El proyecto que es la droga que devora.
INFOBAE: http://opinion.infobae.com/laura-etcharren/2016/04/16/el-mercado-de-diseno-expresion-de-un-proyecto-de-muerte/ 

"Sin Menudeo no hay Narcotráfico y sin Narcotráfico no hay Menudeo"

11 de abril de 2016

A partir de la lucha provincial contra el Narcomenudeo se puede ayudar de forma acabada a la lucha contra el delito federal.


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La droga como enfermedad es la base primaria de la droga como delito

4 de abril de 2016


El PACO: Una construcción voraz que hace estragos entre las provincias de Jujuy y Buenos Aires. Las dos provincias que captaron el mercado siendo, el Conurbano Bonaerense, el epicentro del flagelo. 

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L.Etcharren en "Magdalena y el país" de M.Ruiz Guiñazú - 01/04/16

"La Ley del Arrepentido es un pacto elegantemente legal que genera un aparato reproductivo de "Popeyes". 






Entrevista para la REVISTA DEF. Laura Etcharren: “En Argentina se subestimó el narcomenudeo”

La socióloga y especialista en narcotráfico Laura Etcharren conversó con DEF sobre los alcances del fenómeno en nuestro país. Autora de numerosos trabajos y gran conocedora de esta problemática, brindó un duro diagnóstico y se refirió a las políticas necesarias para dar un combate efectivo a este flagelo. 



-Usted dice que “sin menudeo no hay narcotráfico y sin narcotráfico no hay menudeo”. ¿Podría precisarnos esta afirmación?
-La afirmación que hago tiene que ver con una relación dialéctica. Es decir, con un ida y vuelta. Porque el mercado macro no se hubiese globalizado, y mucho menos  mundializado, sin la base sostenida del micromercado, que tiene que ver con el abordaje territorial de las bandas y con un estudio de campo previo de estas sobre los estupefacientes a comercializar. Profundicemos esto para comprender correctamente los alcances del flagelo. Tenemos que saber que no hay país en el mundo que esté libre de narcotráfico. Sea en mayor o menor medida, el mundo está atravesado por el crimen organizado, que es la variable compuesta, y por algunas de sus vertientes o dimensiones, en este caso, el narcotráfico. Recientemente participé de un seminario, que transcurrió entre Madrid y París, sobre narcotráfico y terrorismo. Allí hubo muchas reflexiones; una de ellas tiene que ver con el fracaso que han experimentado hasta el momento las luchas contra ambos flagelos, por no ser entendidos como deben serlo. Esto es, como proyectos de poder. Otra reflexión que constata la afirmación que usted marca en el comienzo de su pregunta es la que explica un investigador francés cuando dice: “Algunos gobiernos subestimaron el mercado que las organizaciones criminales utilizaron como base de expansión hasta llegar a su consagración”. Con esa frase, todo cierra.
-¿En Argentina se ha subestimado el narcomenudeo?
-Sectores políticos, por desinformación o subestimación, han ninguneado el narcomenudeo, cayendo en la equivocación de que combatirlo significa perseguir al consumidor. Por ello emergen errores teóricos y por supuesto prácticos, porque la droga debe contemplarse por un lado como delito –donde ingresan a jugar los roles de los mercados antes mencionados– y, por otro lado, como la enfermedad que es. En Argentina, como en otros países de la región, se subestimó el menudeo. Y el que subestima el menudeo, pierde. Pierde porque significa subestimar una de las piezas fundamentales que tuvo el narcotráfico para crecer, desarrollarse, consagrarse y convertirse, en determinados casos, en “Narco-Estado”. El narcomenudeo no es comprendido como mercado micro, sino como ataque al consumidor, lo cual resulta, reitero, un error. En nuestro país, no hubo prevención en materia de consumo de drogas ni prevención del delito. Con lo cual, lo único que hemos tenido hasta el momento es un fallido en materia de seguridad.
-¿Cuáles considera que son las zonas más problemáticas de nuestro país en los distintos eslabones de la cadena del narcotráfico?
-Hay varios puntos a considerar. Primero, es importante realizar un trazo por gruesos narcodelictivos. Esto no quiere decir que lo que pasa en un grueso no ocurra en el otro nivel, pero sí hay una preponderancia mayor. La región norte del país (NOA, NEA y Triple Frontera) es un territorio de ingreso y egreso de estupefacientes. También es donde se genera, de acuerdo a fuentes de investigación, un adoctrinamiento casi paramilitar de niños soldados. Una situación muy vinculada con el tráfico pero también con la trata de personas, de la cual no queda afuera el tráfico de armas. La región centro es donde se libra con voracidad la guerra narco propiamente dicha. Es el territorio que lleva deliberadas décadas de anomia. Allí se da la convergencia de las bandas narcos que disputan diversos mercados de drogas, terreno y dominio. El centro fue el lugar elegido, además, para forjar el mercado de drogas de diseño, que tiene su apertura con la efedrina y que consolida, a su vez, la línea mexicana que seguimos en materia de narcotráfico. Luego pasamos a la región de la Patagonia, donde nos encontramos con la columna vertebral del flagelo, con su génesis. Es decir, con el dinero. Más precisamente, con el lavado de dinero que consiste en la reinversión de las ganancias de la venta de las sustancias. El traspaso del mercado informal al formal se da a través de diversas actividades, como el juego, la hotelería, etc.
-¿Cuál es la situación de la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano?
-Dentro de la región central, lo que denomino el enclave se encuentra en el Conurbano bonaerense, en el marco de una provincia arrasada y entregada por la criminalidad. De hecho, la provincia de Buenos Aires encabeza desde hace dos décadas el PBI narcodelictivo a nivel nacional. El Conurbano es un enclave porque su dinámica delictiva, la inclinación de sectores de la policía bonaerense al delito y los círculos y triángulos por partidos complejizan la zona al punto tal de merecer una política propia de seguridad y de avance sobre el narcotráfico que debe funcionar en cooperación con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Y digo esto porque hay un delito golondrina en los límites de la ciudad y el enclave que hace que ambas zonas requieran de políticas comunes reales no basadas en el desplazamiento de la violencia sino en la limitación del delito. Para eso es necesario salir, en el caso de la Ciudad de Buenos Aires, de la comodidad de afirmar que el narcotráfico es un delito federal. De hecho lo es, pero existe la posibilidad de adherir a la Ley Nacional 23737 y luchar contra el menudeo. Ambos gobiernos, el porteño y el bonaerense, deberían actuar en la limitación delictiva, hasta llegar al punto de la licuación de las actividades ilícitas, teniendo, por supuesto, la honestidad intelectual de los tiempos; trazando metas por plazos. Porque, en rigor de verdad, el narcotráfico no se terminará en cuatro años. Pero sí en cuatro años puede acotarse y evitar el tan temido “Narco-Estado”. Por la brutal entrega de la sociedad a la criminalidad organizada y a la droga, el espectro que tenemos encima, desde el punto de vista de la enfermedad, es un proyecto de muerte cuyo principal hacedor es primero el menudeo y luego el narcotráfico.
LEGISLACIÓN Y POLÍTICAS CONTRA EL NARCOTRÁFICO
-¿Cómo evalúa el funcionamiento de la Ley de Desfederalización (N° 23737) en las provincias que adhirieron a esa norma nacional?
-Es la ley que permite luchar contra el narcomenudeo, lo cual me parece positivo. El funcionamiento que ha tenido hasta el momento es nulo en las provincias de Buenos Aires, Salta, Chaco y Jujuy, aunque este último caso no puede ser evaluado con crudeza porque su adhesión es reciente. En lo que hace a la provincia de Córdoba, la adhesión ha sido positiva porque hay una acción concreta ante un problema concreto. Y esto tiene que ver con la creación de una fuerza de élite armada, equipada debidamente para la lucha contra el menudeo, con formación práctica y con bagaje teórico que abarca no solo el campo provincial sino también el contexto nacional, regional e internacional. Una fuerza atravesada por valores que depende, y aquí una de sus cualidades, del poder judicial, del fiscal general. La Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) de Córdoba es una fuerza articulada, creada durante el gobierno de José Manuel de la Sota, que marcó una resiliencia en la provincia, limitando al micromercado en un contexto adverso. Por un lado, porque Santa Fe no lucha contra el menudeo y, por otro lado, porque la provincia de Buenos Aires –que ha adherido a la ley– basó su seguridad en las policías locales, las cuales tienen esa ecuación directamente proporcional a la que siempre hago referencia: “A más policías, más inseguridad”. El ataque efectivo al narcomenudeo no es cuantitativo, sino cualitativo. Y para eso se necesita una fuerza especial, no medidas parches. Una fuerza, como la FPA, que realice investigación criminal, que tenga operatividad táctica y estrategia.
Un aspecto de la aplicación de esa Ley 23737, cuestionado en un reciente informe de la Procuraduría de Narcocriminalidad del Ministerio Público, es “el
incremento en la persecución de las figuras de tenencia simple y tenencia para el consumo personal”. ¿Es contraproducente?
-Esa es una tergiversación, producto de la ignorancia que existe sobre el flagelo desde varios ángulos. Como dicen especialistas franceses, españoles y mexicanos, el narcotráfico es como un pulpo. Tiene un campo de acción asentado en un método tentacular. O sea, acapara para luego arrasar con todo sin subestimar nada. Razón por la cual, en lugar de caer en la comodidad de la crítica banal, mejor sería recurrir a la información y llevar adelante  una reformulación de la ley de salud, que, además de ser paupérrima, es absolutamente disparatada. El consumidor debe ser inexorablemente tratado y no puesto en el lugar de un secuestrado, prácticamente. En síntesis, quien crea que la lucha contra el menudeo implica perseguir al consumidor se equivoca, por ignorancia o por tergiversación. O bien, porque no tiene una fuerza especial sino una fuerza novata. O, lo que es aún peor, una fuerza desintegrada por la corrupción en su interior que trabaja sobre los diversos delitos con la lógica del abuso y no de la ley.
-Una vez transferida la Superintendencia de Seguridad Metropolitana al gobierno porteño, ¿cuál es el rol que debería asumir la Policía Federal?
-Durante años escuchamos al actual presidente Mauricio Macri reclamar dicho traspaso para combatir la inseguridad, pero siempre remarcando que el narcotráfico era un delito federal y sin contemplar el tema del menudeo. El nuevo jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, ha logrado dicha transferencia, pero ahora insiste con que no es suficiente para encauzar el tema de la inseguridad. Personalmente, no creo en la fusión de fuerzas; es decir, que la Metropolitana absorba esta parte de la Federal o viceversa, porque cada fuerza tiene su impronta y sus vicios. Lo mejor sería preparar a la Metropolitana tomando las bases de la FPA de Córdoba y que la Federal se dedicase al resto de los delitos, incluido el narcotráfico. Considero que deberían actuar más en cooperación que en fusión.
CÉLULAS EXTRANJERAS, LAVADO DE DINERO Y DESPENALIZACIÓN
-¿Le preocupa la presencia de células narco extranjeras en nuestro país?
-Me preocupa, pero, más que nada, me ocupa. Es algo sobre lo que vengo alertando desde hace años, desde que el fenómeno se encontraba en estado embrionario. Ahora no solo dejamos ese estadío, sino que además el flagelo se consagró en 2014 y consolidó sus brazos armados en 2015. Entendamos que cada país construye el color local de su propio delito y también importa métodos y metodologías. Argentina importó la metodología mexicana, al abrir, con fronteras permeables, el paso a las células criminales, al mismo tiempo que forjó un mercado de drogas de diseño en donde las líneas peruanas y paraguayas operan entre la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Estos grupos tienen también un rol fundamental, dado que la línea peruana fusionada a la base local es la que más trabaja la producción en cocinas, según el trabajo de campo y de los informantes claves. Por otro lado, los narcos colombianos que llegaron a Argentina vinieron para seguir dirimiendo entre ellos la guerra narco y los mexicanos llegaron por la conquista territorial, a buscar el territorio que perdieron en México ante el auge del cartel Jalisco Nueva Generación, que le quitó poder a Los Zetas y a los carteles de Sinaloa y Tijuana. Todas células que, de acuerdo a fuentes, operan en nuestro país de forma activa y pasiva.
-¿Cuál debería ser el rol de la Unidad de Información Financiera (UIF) en el combate al lavado de activos procedentes del narcotráfico?
-La procedencia del dinero debe ser una de las premisas de los próximos años, porque la consagración del narco es la antesala del “narco-Estado”. La consagración es la instalación del flagelo en un país, mientras que el “narco-Estado” es la penetración del flagelo en todas las instituciones de manera acabada. Argentina está en la antesala del narco-Estado y debe evitarlo en los próximos cuatro años. Para eso, hay que ir por el dinero de las mafias organizadas. No debemos permitir que el patrimonio narco persista luego de encarcelar a la cabeza y/o desarticular a la banda. Debemos ir hacia la ley de extinción del dominio, que implica expropiar a los narcos los bienes y que estos sirvan para llevar adelante un trabajo social real. No podemos seguir asistiendo como espectadores a la ficción social que establecen los narcos en el proceso de captación de las clases más vulneradas envueltas en la marginalidad, para tener una legitimidad que los sostenga. Una ficción que en el corto plazo es atractiva porque vienen a darles a dichos sectores aquello que el Estado no les da, pero con el corto o mediano plazo tendrá costos fatales.
-¿Es válido el debate sobre la despenalización de las llamadas “drogas ligeras”?
-Para que Argentina ingrese en ese debate, faltan años de reconstrucción de un tejido social perforado. Así como no podemos hablar de un aumento o disminución del delito con respecto a 2001 porque el delito mutó a “narcocrimen”, tampoco podemos hablar de una descomposición social sin ver el tejido. Y, tomando el mismo año de referencia, el tejido pasó de estar quebrado a perforado. La despenalización es un tema que nos queda pendiente. A veces, tiende a degradar a sociedades compuestas. Porque la despenalización debe estar acompañada por una política de prevención y de concientización sobre el consumo. Es un tema que tal vez podamos tratar, con la seriedad que merece, en unos cuantos años. No podemos comparar nuestra situación con la de Uruguay, porque ese país logró contener la penetración del narco quedando, hasta el momento, en un estado larval donde el flagelo no pudo consagrarse. Entiendo, al mismo tiempo, que si no es acompañada por reglas y concientizaciones paralelas, la despenalización podría provocar una degradación del tejido social. De hecho, el actual titular de la Sedronar [Roberto Moro] está más inclinado a la prevención que a la despenalización, lo cual no es un dato menor. Y entiendo que, por el momento, es la vía más sensata.

Ver nota en DEF on line: http://www.defonline.com.ar/?p=37780 
 
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