La Gaceta de Salta/Entrevista. "El problema no son los narcos sino los gobiernos"

La socióloga y especialista en narcotráfico Laura Etcharren analizó la situación en el norte provincial. Afirma que Salta es parte del territorio nacional que fue "entregado" al Crimen Organizado.

Laura Etcharren es socióloga, ensayista y especialista en la problemática narco. En 2009 publicó el libro titulado “Esperando Las Maras. Estado embrionario en Argentina”, en el que aborda la problemática en el país. Sus últimas investigaciones están relacionadas con el narcotráfico y la frontera Norte, por lo que aborda la realidad salteña y jujeña. Sobre este último tema dialogó con LA GACETA. 

Tiene una amplia trayectoria estudiando la situación del narcotráfico. ¿Qué análisis hace de lo que sucede en el norte argentino, especialmente en Salta? Y si es posible, quisiera que ahonde sobre un concepto vertido en el que califica a Salta como provincia “entregada”. 

La provincia de Salta es parte de nuestro país. Es parte del territorio nacional que ha sido "entregado" al Crimen Organizado. Fundamentalmente a su principal y más rentable vertiente que es el narcotráfico. 

La "entrega" se da por dos factores. Tanto a nivel nacional como provincial. Un factor está vinculado a las impericias en las gestiones que no abordan el tema de la prevención entendiendo a la misma como seguridad y el otro factor es la omisión de los flagelos. Omisiones que siempre, en el largo plazo, terminan siendo conniventes por la dinámica delictiva deja señales constantes que invitan a un hacer en políticas de seguridad que en Salta, por ejemplo, no se han hecho. Como tampoco en Santa Fe y Buenos Aires que son justamente las dos provincias que encabezan el PBI narco delictivo a nivel nacional de acuerdo a los datos de la investigación.

Hacer Turismo Aventura o simular un desembarco en Normandía como se hizo en Rosario no es seguridad. Es ficción y desplazamiento de violencia.

¿Qué diferencia a Salta y Jujuy como lugares de paso y de producción de droga? 

El NOA es una región fundamental del país en lo que al aparato narco respecta. Sin embargo, Jujuy y Salta conforman una especie de conglomerado en donde el delito pasa y les pasa. Donde la solidaridad oficia de velo, ya que hay organizaciones extrañamente armadas. Son provincias que mantienen una relación dialéctica. Un día y vuelta en lo que tiene que ver según mis fuentes al territorio para la preparación "paramilitar" de bandas narcos que responden a células de narlos internacionales que estarían funcionando en el país. Especialmente células mexicanas vinculadas al cartel de los zetas.

El Norte es un punto neurálgico de Argentina. Orán  es un paso emblemático de la droga que llega, fundamentalmente, de Bolivia. Pero también es un paso de salida en lo que hace a otra de las vertientes de la organización criminal que es el tráfico de personas.

Tiene un estudio profundo sobre lo que pasa en otras partes de Latinoamérica. ¿Se puede trazar algún tipo de comparación, si hay puntos en común, entre el norte y otras ciudades del continente?.

Este punto es clave porque en Argentina el problema no son los narcos sino los gobiernos. Las autoridades que fueron elegidas, en teoría, para salvaguardar a la sociedad. Los narcos encontraron que del triángulo sur (Chile, Uruguay, Argentina) nosotros éramos los más apetecibles por permeabilidad de frontera, ausencia de prevención, anomia y un territorio que hasta el año 2009 aproximadamente se encontraba en estado embrionario. En estado larval.

Nos presentábamos para el norte como un país con todas las características para poder crecer y desarrollar el flagelo porque ya, desde el 2000, se había comenzado a construir un aparato reproductivo de marginalidad funcional al delito, acomodado en la ignorancia y luego en los planes como variable y no como complemento.

Así es que a nivel nacional seguimos la línea mexicana. Y eso se debe a cómo se desarrolla la cadena criminal. Es decir a sus eslabones. 

Se trata de Pandillas- Maras- Bandas Narcos- Carteles de la droga. Este último eslabón es fundamental porque si bien aquí no tenemos un cartel local sino células de carteles internacionales de México y en menor de medida de Colombia, tenemos una banda narco con perfil de cartel que es la de Los Monos de Santa Fe, ya que supo importar de manera acabada la metodología de los grandes carteles como narco túneles, narco palomas, connivencia según informantes claves con los grandes grupos de poder como policía y política. 

Todos los eslabones funcionan en la Nación. Desde el norte al sur. Con un centro del país en donde se concentra el grueso de la guerra narco porque es donde se da la mayor disputa territorial así como también, de acuerdo a los datos recogidos, la "asignación" consensuada de los territorios por medio de exonerados o fuerzas de seguridad que habrían encontrado en paralelo una remuneración de la economía blanca. 

También seguimos como México la cosecha de cadáveres que encuentra impunidad. En Argentina te matan los delincuentes y después la justicia con la tolerancia impune. 

Es decir que México eligió a nuestro país y nosotros nos dejamos elegir. Más allá de que también operen en CABA bandas peruanas y paraguayas. 

Nuestra matriz delictiva es la mexicana y la perforación del tejido social la acentúa puesto que con 20 años de diferencia se vive en Argentina lo que se vivía en aquellos años en México. También en Guatemala y El Salvador. Por ejemplo, la extorsión y el pago de peajes para ingresar a determinadas zonas. O barrios más sensibles.

México no trasladó a Argentina, más allá de algún ajuste de cuentas, su guerra narco. Las células mexicanas vinieron por el territorio y la organización de nuevas bandas en un país donde hay mucho material humano vinculado a la infancia sin continentes emocionales y educativos que son atractivo para formar "soldaditos".

¿Qué medidas debería tomar el gobierno nacional y provincial para combatir el narcotráfico?
Las medidas tienen que ser reales. Basadas en un diagnóstico social y delictivo que es el que te arroja el mapa del delito. A nivel social el proceso de descomposición social que lleva décadas terminó de desarrollarse en el año 2014 cuando pasamos de un tejido quebrado a uno perforado. A nivel delictivo somos un país atravesado por el narcotráfico en donde el mismo maneja el grueso de su negocio por vía terrestre. Se estima entre un 75 a 80 %.

Por ende la prevención debe ser la estrategia y la educación y el trabajo las tácticas para licuar la marginalidad funcional. (Marginalidad que no es pobreza). De esta forma el tejido social comienza a reconstituirse. Las fuerzas de seguridad deben ser de seguridad y no de inseguridad. Deben tener una formación ético/moral propias de una escuela única. Donde las estrategias en la educación para proteger al ciudadano sean reales. De ahí la posibilidad de crear una policía del tipo FBI. 

Cada provincia debe prevenir y trabajar en el avance sobre el narcotráfico atacando el menudeo y no acomodándose en que el flagelo es un delito federal. Que si bien lo es no impide que se actúe sobre búnkers y prevención del daño. Ocupar así las villas de manera pacífica y permanente para comenzar a contener el delito. Que no siga proliferando.

Las fronteras deben tener un cuidado por tierra más riguroso. A través de una gendarmería activa y no de utilería. Es decir que se debe dar una relación dialéctica entre defensa y seguridad para evitar que el narcotráfico ya instalado nos siga devorando. Así es como una vez que el tejido social comienza a recomponerse y el narco se ve limitado en sus brazos armados porque al estar los niños en las escuelas se evita la conformación de una pandilla y la posterior organización de una Mara, el flagelo se recorta internamente.

Se suman así a los Gendarmes en frontera, los radares 3D activos y no de funcionamiento intermitente en puntos neurálgicos. También primarios en zonas estratégicas porque debemos pensar que ya no hay delitos aleatorios. Todos son organizados. (Dato, armas, y móvil)

Y los radares deben tener el complemento del patrullajes aéreo. De recursos humanos idóneos. Como las cámaras de seguridad. Cerca de cada cámara debe haber un instrumento humano de protección ciudadana.

Las penas, dentro de lo que es la justicia se deben cumplir acabadamente. De ahí la necesidad de derogar el artículo 56 bis de la Ley Nacional de Ejecución Penal que permite la salida del presa cumplida la mitad de la condena.

Saber administrar lo que se tiene. Ir de lo simple que no está hecho a la tecnología para pasar de ser un país inseguro a dar un clima de seguridad. Porque la seguridad no es una opción, ni un sueño. La seguridad es un derecho.

En Salta se estableció hace un año y medio la desfederalización del microtráfico. ¿Cree que esta es una medida efectiva?

Es una medida buena. El tema es que a veces son medidas para los medios, para las cámaras y en la retórica que no se ponen en práctica. Porque en un año y medio, de acuerdo a informantes claves, Salta es una provincia en la que convergen todas las vertientes del Crimen Organizado en las zonas de frontera con altos índices de violencia.

Salta tiene una tendencia a desplazar el delito a otras provincias como Catamarca, Tucumán o Santiago del Estero. Sobre todo hacia Copo. Un punto voraz del Norte.

LINK: http://www.lagacetasalta.com.ar/nota/21326/sociedad/problema-no-son-narcos-sino-gobiernos.html

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