Un país simulacro

Hasta el mediados del 2009,
podíamos
hablar de un estado embrionario.
Hoy,
en Argentina, hablamos de un país
Mara.

Final de 2012 y Argentina se instaló con sus propias características, como un país Narco Mara que supo regar, con ignorancia y connivencia, sus embriones.

Del 13S; 8N de 2012, hacia el 22F de 2013.

Argentina continúa un ciclo sostenido en el Estado de Sensación. No hay fin de año ni retrospectiva de pésima gestión. El Modelo, adolece de auto crítica. Solo hay, una negación compulsiva que nos ha llevado a un alto nivel de fastidio. A un rechazo irreversible frente a la jactancia de la inacción que no atiende los reclamos de una sociedad que no siente, sino que padece una patética realidad. Que es, que nuestras vidas, han sido rifadas a los asesinos con más derechos que castigos.

Estamos en manos de los delincuentes amparados en la negación. En la construcción de una Argentina vinculada al delito porque no hay límites. Sí, Anomia. Porque las fronteras están liberadas y en esa liberación va la vida de todos.

Porque el Crimen Organizado no forma parte del imaginario mundial ni es una cosmovisión. Porque las Narco Maras no son una importación caprichosa de quienes estudiamos e investigamos estos temas. Es, simplemente, una constatación de las informaciones diarias vinculadas a las tomas por asalto de centros comerciales, domicilios particulares y nexos Narco delictivos entre Villas y Barrios cuasi tomados.

Villa Fraga en relación con las casas tomadas
de Villa Ortúzar.
Argentina ha dejado, por decisión de los grandes grupos de poder, de ser embrionaria. Y ha pasado a constituirse como un País Narco Mara. Espejo de lo peor del continente y adentrado en la conformación de mafias locales que se nutren de lo que llega y se “educan” con el color local del delito apañado. Aquel que mueve importantes sumas de dinero y que es funcional a intereses irregulares que se dibujan en números al igual que en cuadros de operación que no son más que un simulacro. 

El simulacro que hoy, es Argentina.

Simulacro profundo

Somos un simulacro de Inclusión. Un simulacro de Derechos Humanos. Un simulacro Popular. Un simulacro económico. Un simulacro de Seguridad. Un simulacro educativo. Un simulacro en salud. Y la lista sigue en este gran simulacro de país con apenas brisas de verdad.

Y esto somos porque no se puede hablar de Inclusión cuando en lugar de trabajo, hay planes. Cuando, en la jactancia de la Subestimación, te dicen que una familia puede alimentarse con 6 pesos diarios por persona. Y tenemos desnutrición infantil en casi todas las provincias. 

Y esto somos, porque los Derechos Humanos son selectivos. Circunscriptos a una década o lo que es peor, a un Progresismo de Vatayón.

Y somos un simulacro de país porque se apoya el vaciamiento de las aulas. Porque la salud pública es deficitaria. 

Porque la Inseguridad nos tiene tomados. Envueltos en la miserable Impunidad.

Atravesados por la Barbarie

El panóptico delictivo ya no está puesto en la Provincia de Buenos Aires. Los puntos neurálgicos del crimen ya superaron el mismo PBI que encerraba CABA. Mendoza. Córdoba. Rosario. Misiones.

Actualmente, y con un voraz estallido durante todo este año 2012, Argentina, es un país completamente neurálgico. Todo el territorio está atravesado por una profunda Crisis de Seguridad que tiene varios y diversos formatos:

  • Maras.
  • Narco Maras.
  • Organizaciones Terroristas. Al Qaeda en la Triple Frontera.
  • Carteles de la Droga locales. Más, los importados. Cartel de Medellín. Sinaola. Zetas. Y sigue la cuenta.
  • Niños Soldados.
  • Mafias vinculadas a la Trata de Personas y Feminicidio.
"Dios te da la vida y yo te la saco". Esto dice
el arma fue secuestrada a un menor
hace tiempo atrás.
Como se observa, no nos falta nada. 

Tenemos un superávit en materia de Inseguridad que ha permitido, que con el paso del tiempo, la Barbarie, se consagre. 

Sin embargo, a pesar de las malas gestiones y de la existencia de una Policía Paralela avocada a la coptación de Bandas en estado larval, así como a la creación, por parte de policías exonerados, de mafias militarizadas; la sociedad argentina todavía, apuesta a la gestión de la Buena Policía. 

Esa Policía que tiene que lidiar contra la Mafia desprendida y la interna. Esa Policía, que a pesar de estar mal paga y expuesta, honra su trabajo apostando a salvaguardar a la ciudadanía sin transar con el Narcotráfico.


Tanto es así, que casi el 30% de la población pide más presencia policial en las calles. Casi el 9% pide endurecer las penas. Y casi el 10% de la muestra tomada indica que hay que depurar a la policía de sus integrantes corruptos. Se suma, a este cuadro estadístico, darle más recursos a la policía en un 5.5% y luchar contra el Narcotráfico, el 6.9%.

Final expansivo. Despierto. 

La sociedad en suspenso se despierta. Estuvo adormecida por la sobredosis de engaños y tergiversaciones. Por la enfermedad desde arriba.

La sociedad dice Basta. Fastidiada y de Pie. Sin renovar el simulacro de país. Por el contrario. Intentando construir un país. La sociedad adormecida despierta digna. Se une a un cambio que ha comenzado. 

Se suma a esa transformación inexorable que tiene que ver con el despojo de lo Malicioso. De la traición enmascarada de patriotismo.

Una conciencia que se abre. Una unidad que se vuelve indispensable y expansiva. 

Un cambio de paradigma que estallo colosal el 8N, que tuvo su antesala el 13S y que recorrió el mundo. Allí, donde había un argentino.

8N
La sociedad argentina no se detiene. Quiere revertir este Modelo Autárquico que nos está llevando a un ostracismo siniestro. Que nos envuelve de simulaciones. Que nos estafa moralmente.

Los individuos, en tanto colectivos, nos expresamos diariamente. Las redes sociales son fundamentales en esta metamorfosis. 

Cada uno, desde su lugar, se planta en acción.

Ya no hay suspenso. Hay certezas. Y al parecer, el 22F, habrá otra demostración de una sociedad, que auto reconstruye su tejido.

Que apuesta a la Vida y no a la Muerte. Que pide a la Justicia, que se consagre frente a la Injusticia.

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