Por los conjuros

26 de septiembre de 2011


Tanzania. En nombre de la potencia de los conjuros, la minoría albina del país en peligro. Recorrido por la realidad más miserable de África.

Así como América se encuentra atravesada por la violencia del Narcotráfico y Las Maras, África mantiene un estado de situación de barbarie que se debate entre la miseria, la hambruna, las matanzas, las luchas raciales y el esoterismo.

Nos encontramos en el centro de un espacio en el que lo extraño es lo cotidiano. En el que lo irracional es la tradición.

Nos situamos bajo los inagotables misterios del pensamiento mágico que se desenvuelve, en una de sus posibilidades, como mecanismo de erradicación de niños minoría. Aquellos que nacen albinos en un corazón de predominio negro.

Tanzania. Un país situado en la costa este de África Central. Más del 60% de su población cree y practica “brujerías”. Fundamentalmente, apuestan por la llamada Brujería Muti que tiene que ver con la utilización de extremos o partes del cuerpo humano para efectivizar los conjuros.

Así es como los Brujos o Hechiceros se valen para sus rituales de seres humanos estigmatizados por ser parte minoritaria dentro de la población de Tanzania.

La paradoja de utilizar, para la magia negra, extremidades u órganos de los Albinos. Quienes componen, según fuentes, 160.000 casos dentro del país. (Falta de pigmentación en la piel, pelo y ojos).

La falta de pigmentación como peligro en el este de África.

Su estética etiquetada por la magia de la barbarie se vincula, además, con la mafia del tráfico de órganos. 

Dos esferas aparentemente antagónicas que se entrecruzan para explotar una realidad, la de los albinos en Tanzania, que no deja de sorprender por la brutalidad e incluso, por el perverso morbo que ocasiona.

Desde lo social, como desde el plano de la investigación, los Albinos ya de por sí despiertan un sentido voyeur que se ha convertido en un fenómeno cultural directamente vinculado a la discriminación y peor aún, a la mutilación e instrumentación macabra de los cuerpos.

Cargan, los albinos en Tanzania, con la maldición de existir.

De ser parte de una “especie rara” que escapa a las explicaciones genéticas y se instala, de manera desapacible, en los imaginarios del mundo del pensamiento mágico, en su oscura vertiente.

Representan, para la Brujería Muti, una amenaza social conjeturalmente llamada “hijos del demonio”, al mismo tiempo que componen una sustancial forma de revitalización de su “Magia”. Es por eso que los albinos no mueren sino que desaparecen, tal como se relata en una entrevista expuesta en la Revista del Diario El País, en el mes de agosto.

AFRICA, EL CONTINENTE TRÁGICO

Cuerno de África:  Somalía, Kenia y Etiopía. Región  catalogada como la más grave crisis de seguridad alimentaria en el mundo. http://soclauraetcharren.blogspot.com/2011/08/sobrevivir-la-hambruna.html

África Central: En Guinea Ecuatorial, por su parte, existe una institucionalización de la violencia. Guinea Ecuatorial convive la historia oficial con la historia que pretende, compulsivamente, ocultarse. Riqueza y Pobreza. Dos dimensiones de una variable compuesta como es la de Situación Económica en términos de metodología de la investigación. http://soclauraetcharren.blogspot.com/2010/11/guinea-ecuatorial-la-paradoja.html

Ruanda también fue sometida y aún lo sigue siendo, a un miserable escarnio.  http://soclauraetcharren.blogspot.com/2008/09/mundo-de-latrocinios.html

Darfur: Darfur, la misma es una región ubicada al oeste de Sudán que atraviesa por una contienda humanitaria interétnica catalogada por periodistas y especialistas en enfrentamientos armados como el primer genocidio del siglo XXI.
Todo se desata, en primera instancia, por la competencia por controlar los escasos recursos de la zona. Recursos que en los últimos decenios escasean más, debido al considerable aumento demográfico y a las condiciones climáticas adversas.  
http://soclauraetcharren.blogspot.com/2008/05/mundo-inhumano.html

Países en cuyas atormentadas postales aparece la inmundicia del egoísmo. El despojo de los Derechos del Hombre. El ultraje de la mujer.

La niñez que enternece bajo un implícito reclamo de ayuda. De cubrir el hambre y curar las heridas que trasciendan una terrible estética imperdonable.

África: Hechiceros del pensamiento mágico oscuro y Gobernantes desgraciados que frivolizaron la enfermedad. Tanto, que los hombres globalizados, se empeñan en prolongar la masacre que convirtió al continente africano en un mundo inhumano de constantes latrocinios bajo un sistema de creencias empecinado y "embrujado".



Villa Fraga (20 de septiembre)

21 de septiembre de 2011

En una semana hubo un intenso movimiento de edificación vertical.
Fuentes revelan que importantes inmobiliarias han ingresado en la Villa, tomado espacios, construido y ahora estarían cobrando alquileres de entre 1500 y 3000 pesos.
Ni la Policía Federal ni la Metropolitana, están custodiando la zona para proteger a los vecinos atemorizados por la penetración de Narcos en la Villa.
En una semana, sobre Fraga, se terminaron dos habitaciones horizontales.

Sobre la Calle Fraga.

Apertura por la que ingresan los Narcos que simulan ser simples transeúntes.  También dan paso a los autos.

Sobre Fraga.

Habitante de la Villa Fraga que entra en alerta ante la sospecha fotográfica.

Calle Fraga. Parte de la Villa.

Un peligroso cableado.

Puerta de ingreso en la esquina de Fraga. A partir de ahí, cadena de casillas.

Crece La Villa Fraga

15 de septiembre de 2011

Fotos actuales de La Villa Fraga. 
Un asentamiento que en los últimos años recibió un intenso flujo migratorio, así como una escalada de penetración de Narcos locales e importados.
La Villa Fraga, además de cambiar la estética del Barrio de Chacarita, supo crear una atmósfera de miedo y peligro tanto dentro como fuera del lugar.
Su expansión, en un primer momento vertical y ahora horizontal refleja: 1) Población en crecimiento.
2) Clase trabajadora atrapada que imposibilitada de acceder a una vivienda digna, ahora es rehén de un campo de poder de Narcotraficantes que entran y salen del lugar.

Argentina: Consagración del Narcotráfico

12 de septiembre de 2011


El caso Candela y las manchas de un fracaso anunciado. Promiscuidad, negligencia, organización criminal y abandono bajo la sospecha que lleva a juzgar.

La complejidad de la Argentina termina siendo, para la sociología, una contradicción en sí misma. Un festín necrológico. Una estado de situación caótico que nos nutre. Que agudiza los sentidos para adentrarnos en un análisis inagotable que se enriquece con las diferentes posturas  y que derrama miserias por doquier.

Nos ubica en la tragedia de la moral y los valores. En esta Argentina de Hamlet entremezclada con un estado de naturaleza hobbesiano que se encuentra a la espera de que lo peor, suceda. Y en esa espera consciente parece que nada puede ser evitable si desde arriba, no se nos protege.

Y la espera no es vana. Lo peor, llega.

Así es como la cotidianeidad está marcada por el pulso de la violencia, por lo general, seguida de muerte.

EL CASO CANDELA

Antes del secuestro de Candela, existían, en el país, cientos de niños desaparecidos que no contaban hasta entonces con la mediatización de sus respectivos casos. Que no habían trascendido de las organizaciones que, generosa y comprometidamente, se ocupan de su búsqueda y difusión con los medios que les dan cabida.

El 22 de agosto, cuando se produce la desaparición de Candela, se inicia un proceso de desinteligencias operativas en el seno de la Policía, la Justicia y el Gobierno. La búsqueda de la niña tomo estado público inmediato y la solidaridad no se hizo esperar. La unidad de los vecinos, la fe y la movilización de una estructura de sentimientos que tiene que ver con el proceso natural de la sociedad argentina aparecían reiteradamente.

Cada día representaba el desasosiego de la eternidad sin futuro. Para los analistas y para quienes trabajamos con el tema de la seguridad, significaba además de angustia, una señal de desarrollo del Crimen Organizado que volvía a poner en evidencia lo insustancial de nuestras Fuerzas de Seguridad.

Trata de personas y Narcotráfico fueron protagonistas del caos que desde un principio despejaba una situación articulada. No aleatoria. Por momentos, parecía que el secuestro se esperaba. Que el factor sorpresa no tenía cabida y que la movilidad al interior de la familia -que logró alcanzar el encuentro con Presidente- sabía para donde iba.

Pasaban los días y mientras Candela no aparecía el espectro de las sospechas se volvía odioso. La mirada inquisidora apuntaba a la familia. A una madre que en sus relatos mediáticos le hablaba a alguien. Como si conociera al captor. A un padre preso que en primera instancia no aportó datos y luego, ante la fatalidad, se desató con nombres y temores.

Un entramado de discordia. Un círculo de ocultamiento, bandas, cárcel, narcos, alimentado por la génesis de la promiscuidad familiar y cierta complicidad.

LA COMPLICIDAD, El JUZGAR  Y EL FRACASO

Con exonerados de la Bonaerense que organizan bandas; con pandillas existentes relacionadas al Narcotráfico y con el hallazgo del cuerpo de Candela, el déficit del “armado” de la seguridad en la Provincia de Buenos Aires rebalsa de falacias, oscuridad y la certeza de que el extenso territorio provincial tiene BANDERA NARCO.

Así  es como las especulaciones de los Ministros De Seguridad y los Gobiernos, fueron las causas de que Argentina se Centroamericanice en materia criminal. Con nuestra propia idiosincrasia, así como con nuestras características de reordenamiento local.

Son los hechos trágicos y constantes los que nos permiten dudar y juzgar. Porque el  juzgar, aunque sea reprobado por intelectuales ensimismados en criterios técnicos, es algo que se encuentra en la condición humana.  Juzgar es preciso como relató Thomas Mann en “La montaña mágica”. “Para eso nos ha dado la naturaleza ojos y cerebro”.

El juzgar tiene que ver con esa “vena didáctica” que combina el humanismo con la pedagogía. Una vena a la que no podemos escapar porque de hacerlo, no podríamos atender mediante la observación, la premisa de que Argentina, al tiempo que tenía modelos demostrativos de potabilidad de gestión; optó por ser espejo de lo peor de la región. Narco Maras.

En el 2011, con el caso Candela, Argentina se agudiza en el Fracaso de la Seguridad y se Consagra el Narcotráfico.

Un caso que tiene una dinámica confusa y odiosa porque a través de las peripecias se desprende lo inexacto del tiempo. La debilidad de un continente emocional, la protección íntima de una niña a destiempo.

Emerge, además, que el plan jactancioso de seguridad es un mito. Que la policía vuelve a fracasar. Que el Conurbano es otra vez testigo y protagonista de muerte.

MÁS ALLÁ DEL NARCOTRÁFICO

En el caso Candela hay un más allá del Narcotráfico. Los Narcotraficantes no van por el pequeño eslabón cuando se trata de ajustes. Es decir, el Narco es una vertiente más. Las otras vertientes se ven en el discurso de la familia, los antecedentes de la misma y las características del crimen. Una niña que en cautiverio tuvo, aparentemente, cuidados para luego matarla. Una contradicción más.

Estamos, evidentemente, ante organizaciones criminales. Pandillas articuladas. Conexiones entre el afuera y el adentro. La cárcel. Directivas mafiosas.

VILLA COREA

Es un barrio de alrededor de seis manzanas ubicado en San Martín, Provincia de Buenos Aires. En los últimos 5 años su crecimiento fue vertiginoso, ya que embriones de Maras y Narcos encontraron en el mismo un centro de operaciones y de refugio. A lo que se le debe sumar un fuerte flujo migratorio golondrina de Narcos mexicanos, bolivianos y peruanos entrecruzados con los Narcos argentinos.

Hoy, este barrio se encuentra bajo el panóptico social aunque no es una novedad para la Policía ni tampoco para los estudiosos en temas de seguridad. Ocurre, que al igual que muchos barrios del bárbaro Conurbano, Villa Corea, es omitida por complicidad.

BANDAS PARALELAS en un barrio cerrado de Narcos.

Porque así como Guatemala y México en su nivel Maras se alían con Zetas, Kaibiles y Narcos; nuestras ya Maras tienen vínculos con los apartados de la Policía Bonaerense y Federal.

Villa Corea es un aguantadero de tráfico y trata de personas. Sus habitantes de pobreza y trabajo, ni siquiera tiene la decisión de irse. Viven amenazados. Un barrio en donde la entrada de los nuevos es casi imposible y la salida de los pobres, casi una utopía.

FINAL CON CONSTATACIÓN

Se asoma una intimidad escabrosa. Una niñez en riesgo. Los móviles de la investigación conducen a un estado de relajo. Lo de Candela sentará un precedente, sobre todo, social. La solidaridad que se siente defraudada, la falta de rigor oficial y el abandono.

Lo de Candela no es un hecho más de inseguridad. Es la constatación de que el Crimen Organizado está en Argentina con logística y economía. 

El homicidio de Candela es el epílogo que criminaliza, por negligencia, complicidad e inútil gestión, a todos los Gobiernos que construyeron el actual Conurbano Bonaerense.

 
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