Nuestra Banlieue

La criminalidad asentada en la fusión Narco Maras. Marginalidad y delito. La Banlieue de París y el contrapunto Argentino Bonaerense. (Segunda parte del estudio)


Como si fuese un mal incurable, la inseguridad, en Argentina, no cesa. Cobra otro sentido que tiende a confundirse con la reducción del delito cuando en realidad, se trata de una mutación del mismo. Muta su configuración. Su modo de construirse. Porque el delito también se construye y varia en sus estilos de acuerdo a la eficiencia o ineficiencia de las fuerzas de seguridad de un país que sientan o no las bases de contención social ante la expansión del crimen organizada.

Actualmente, la criminalidad está asentada en el Narcotráfico que busca tender redes delictivas con agrupaciones pequeñas aunque ya iniciadas. Es decir, pandillas en crecimiento. En esa coptación, las grandes organizaciones, se garantizan la expansión territorial.

Nutrirse de espacios de operación para la venta de droga. Instalación de “cocinas".

Es por eso que una vez que el Narco ingresa en las sociedades permeables, el estado de descomposición se acelera y en ese punto, es donde se potencia la mutación del delito amparado en nuevas fusiones. Narco Maras.

Tiempos de acuerdos. Reconocimiento público.

Existe un acuerdo explícito entre Maras y Narcos, lo cual agudiza el problema del crimen organizado en Centroamérica y el resto del mundo a causa de la relación, imposible de ocultar, de éstas estructuras de poder con miembros de grupos terroristas. Especialmente, Al Qaeda.

La noticia sobre el reconocimiento de la fusión impacta brutalmente en las autoridades y la ciudadanía. La fusión se confiesa y las colaterales son mundiales. Se observa y conoce, la escalada de las Pandillas al rango de Maras que se unen a los Narcotraficantes como escudo contra su erradicación.

Patear la pelota. Secuencia de culpas en la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires.


La Provincia de Buenos Aires es el gran semillero de años de embriones de Maras. Estructura larval alimentada por exonerados, como ya se ha planteado en este BLOG, de la Policía Bonaerense, así como de ciertos desperdicios que aún continúan en servicio pero que entablaron, por lo redituable, una relación de connivencia con las pandillas que reciben a exiliados de diferentes países de América. Exiliados que huyen, por haber sido detectados como mareros, de sus países de origen. Que anclan en Argentina y se insertan, despiadadamente, en las bandas formadas que necesitan de un líder consolidado para trascender la barrera del barrio. Llegar a la frontera y en lo posible, viajar a diferentes puntos del país, para aprender la ideología delictiva que los cabecillas pueden aportar de detrás de los Muros. Tráfico de información.

Sin embargo, esta situación no fue ni es atendida por los gobernantes. Existe una retórica a medias que la reconoce y un accionar equivocado frente a la fragilidad de conocimiento sobre los alcances de la Mafia en el país. Se legitima, por ejemplo, la pelea callejera como si fuese algo natural de la adolescencia cuando en realidad, es la antesala del crimen.

La tercera vía, por ejemplo, que el oficialismo Nacional encontró para explicar los por qué de la violencia, es la actuación de los medios. La influencia de los mismos en la sociedad. En el televidente que a juicio oficial, no se da cuenta de que la noticia es la misma aunque televisada en diferentes horarios por la renovación del público.

Otorgar a los medios y a la pobreza la responsabilidad del caos. Era de Clichés.

Culpabilizar a los medios como mecanismo de desligue. Ampararse en la reiteración de una noticia como causal de la rotura del tejido social son los mecanismos de defensa de la actualidad. Caer en los clichés de la obviedad, desatendiendo que por carácter natural, el delito tiene repercusión mediática. Porque del delito se desprende la noticia.

El otro Cliché es criminalizar la pobreza. Es el primer error. Considerar que pobreza es siempre delincuencia es un segundo error. Los pobres no tienen los medios para desarrollarse en el Narco Crimen. Excepto, bajo el adiestramiento especializado en formación global.

PUERTA DE HIERRO (Isidro Casanova). La San Petersburgo (La Matanza). Nuestra Banlieue.

La Matanza. Extensa e inviable. Fue allí donde se produjo el primer asesinato con el sello Maras. El caso Eugenia Ledesma. (Ver archivo de BLOG)

Ambos barrios (Puerta de Hierro y San Petersburgo) representan la barbarie en el contexto de lo que ya es: la Utopía de la Civilización.

Entre la “transa” con la policía y la droga que corre como manantial, desde la más temprana edad, los chicos se lanzan al delito de manera jactanciosa. Con soberbia, relatan como “ensartan” con botellas rotas a los transeúntes que no les quieran dar dinero.

Entre los pasillos de las villas y la oscuridad de los monoblocks, el Conurbano Bonaerense, es la cuna de la delincuencia local e importada. Que se descompone irradiando a la Ciudad de Buenos Aires, el delito diurno entremezclado con el in situ.

Es la Banlieue de Argentina. Nuestra Banlieue del extenso territorio vacío de normas, en el que la integración también fracasa porque responde a la educación delictiva y no escolar.

Suburbios de París/Conurbano Bonaerense. La extensa distancia kilométrica y la profunda cercanía de la miseria que se manifiesta en violencia.

La Banlieue de París se presenta como el contrapunto del cordón bonaerense situado a tan solo 10 KM o poco más, de la Capital. Suburbios, algunos, atravesados por el hastío de la marginalidad. Otros, por la tendencia criminal congénita.

Continuará.

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