Maras en Cataluña

La fusión Narco Maras, el papel de ETA y el arribo a Cataluña.



El enemigo
La constitución Amigo Enemigo que supo elaborar Carl Schmitt para explicar el concepto de lo político se puede extender a diferentes campos de acción, sean reales o simbólicos. No se detiene en el tiempo sino que se prolonga con el devenir de la historia. Aparece en los albores de las distintas luchas de las Naciones y luego se reproduce compulsivamente tomando todo aquello que la modernidad puso a disposición del hombre. Así es como existe, entre algunas de las herramientas más sobresalientes de una modernidad profundizada, una violencia tecnológica que nos condena a la imposibilidad de vivir en la ignorancia y a traficar, hasta la locura, narco información.


Se construyeron, mediante la articulación de grupos, enemigos. Y con ello la civilización misma consiguió crear su propia barbarie auspiciando un ambiente de horror que no conoce de horarios para mostrar su brutal escenario de terror. Porque al terror se le debe sumar la jactancia del hecho en sí mismo plasmado en imágenes que recorrerán el mundo.


Se impone, mediáticamente, una cultura del miedo que necesita exhibirse para ampliar el aparato de coerción social. De ahí que las fosas comunes ya no sean algo oculto o privativo sectorial. Han dejado de ser imágenes reducidas de los distintos holocaustos o historias de las civilizaciones. Fosas comunes encontramos hoy en el corazón de Centroamérica. Forman parte del paisaje. De un panorama callejero cuando de pandillas se trata y fronterizo cuando de Narco Maras se habla.


Allí se encuentran muertos por azar en medio de una batalla urbana que busca demostrar quienes tienen el poder barrial; pandilleros que buscaron salir sin éxito del grupo por no tener un respaldo superior, enemigos de la banda rival o bien, los narcos en combate.


Todos confluyen en ese mismo lugar. Donde dejan de ser distintos y pasan a ser iguales. Porque como bien dice el periodista Ricardo Ribera en una nota publicada en El Faro, “Las Maras están en guerra hasta con la ciudadanía” que no puede escapar al genocidio.


Se abren paso
De México hacia el sur los carteles de la droga celebran territorio y permeabilidad. Mientras tanto, EE.UU se sigue consagrando como uno de los países más emblemáticos en el consumo de todo aquello que el subdesarrollo le provee para satisfacer las adicciones de un conglomerado social heterogéneo que combina crisis con éxtasis primermundista.


Y es en ese entramado de relaciones donde se evidencia el fetichismo de la paz o la utopía de la paz. No hay consenso. Todo pasa por una brutal negociación territorial para dominar y buscar las salidas a Europa. De esta forma, pandilleros y desprendidos de las pandillas han llegado a Cataluña.


Instaladas en Cataluña
Además de Los Ñetas y Latin Kings -que son bandas con características violentas pero no del calibre de las pandillas más conocidas, dado que no tienen contactos con las organizaciones criminales del mundo- la MS 13 y la M18 están presentes en España.


Limitan sus espacios en varias zonas de L'Hospitalet, Cornellà, Barcelona y Girona. De hecho, en la capital catalana ya se ha registrado la presencia de integrantes de La Mara Salvatrucha. Más precisamente en El Raval y coptan a adolescentes marroquís, rumanos e incluso originarios de Bangladesh.


La zona de las discotecas de Cornellà es el área de influencia de la Mara 18 en L'Hospitalet. La policía tiene constancia de que el grupo se reúne en un bar de la avenida del Carrilet y en el parque junto al puente de Matacavalls.


El arribo de estas pandillas se debe a la falta de políticas de seguridad así como al establecimiento de una creencia formada e instalada colectivamente en el año 2006 a cerca de la legalización de las bandas existentes en la región. Se estimaba en aquel entonces la imposibilidad de una llegada sanguinaria de Las Maras propiamente dichas.


Sin embargo Cataluña atraviesa, como consecuencia de la sobrestimación de sus fuerzas, un momento crucial en su historia desde el plano de la seguridad. Ocurre que allí, Las Maras operan en estrecha relación, aunque bajo la opacidad de la clandestinidad, con ETA graduada como una de las organizaciones terroristas más conocidas del mundo. De hecho, que Las Maras sean agrupaciones armadas se debe también, a la relación con el terrorismo que las provee de armas de guerra. Situación que favorece a la creación de una industria de Maras. Industria que opera doblemente. Como proveedora de enseñanza en materia de logística en la reclusión de pandilleros en transición y como receptora de material de guerra por las administraciones consolidadas en el mercado.


Por tales razones, la proliferación de Las Maras es un hecho a nivel mundial que no se controla enfocando la mirada en la pobreza y en los jóvenes desbandados. Eso es apenas una parte de la función que se debe llevar adelante, dado que Las Maras están arraigados y en donde aún son embriones, como en el Triángulo Larval De América Latina, tanto los carteles de la droga como los sicarios internacionales y las fuerzas locales exoneradas, las alimentan poco a poco pero con firmeza para obtener un ejército paralelo y valerse, inclusive, de los dividendos que el Narco deja.

Entradas populares