LOS VEGANS

24 de febrero de 2009


Capturados en las alucinaciones de la espiritualidad anti.

La metamorfosis que se ha producido en las sociedades como consecuencia del paso de la tradición a la modernidad, posterior ultra modernidad (que no es más que una profundización de la primera) y por sobre todas las cosas, los efectos de la globalización en las distintas esferas de la vida, marcan el camino de una construcción de la subjetividad que implica la necesidad de construir espacios de pertenencia con el cual se pueda experimentar un sentimiento.
Espacios ocupados por personas contestarias frente al orden social establecido o bien, entramados de relaciones para hacer uso y abuso de los beneficios tecnológicos.
En este contexto el sistema es fundamental en tanto y en cuanto es el que marca los ritmos de la sociedad de consumo que se encuentra bajo el panóptico de los grupos emergentes de la espiritualidad Anti.
Anti, ya que no se ajustan por cuestiones éticas y morales a todo aquello que tiene que ver con la movilidad del mercado. A las pautas del capitalismo.

De las Tribus Urbanas a los grupos marginales por elección

Por un lado, tenemos a los encendidos juveniles enarbolados en el cliché de la crueldad cuyo motor de vida es reunirse a llorar en una plaza, cubriéndose un ojo con un mechón de pelo para ver la mitad de la barbarie (EMOS) o chicos que exhiben su vida en Internet subiendo fotografías (FLOGGERS) e invitan a otras Tribus a reunirse en la zona del Shopping del Abasto bajo la consigna de la convivencia en comunidad que encierra violencia hasta llegar a quebrar el fetichismo de la paz o la veneración del amor en una lucha que marca los registros de la intolerancia imperante.
En otro espacio vinculado con lo norteamericano que paulatinamente prolifera en el globo, se encuentran los grupos compuestos, por lo general, por mayores de 25 años. Ellos son la confirmación de la prolongación de una adolescencia cada vez más caduca. Que no solo están contra el consumo y el sistema económico como los FREEGANS (Ver nota Los Freegans 05-05-08) sino también, contra cualquier ataque al reino animal.
Ellos son, LOS VEGANS.
El Veganismo es una filosofía de vida que excluye todas las formas de explotación y crueldad hacia el reino animal e incluye una reverencia a la vida. En la práctica se aplica siguiendo una dieta vegetariana pura y anima el uso de alternativas para todas las materias derivadas parcial o totalmente de animales." (Vegan Society)
Sus premisas son:
-Dieta: La mayoría de los Veganos sigue una dieta pura o estricta (100% vegetariana), es decir, excluye por completo los productos de origen animal.
-Vestimenta y calzado: Renuncian a los tejidos de origen animal. -
-Productos probados en animales: Evitan los productos que están elaborándose mediante experimentación animal.
-Ocio: No asisten a espectáculos en los que se usen animales.
Son subculturas marginales por elección. Los Vegans más radicales son “okupas” de las calles o espacios públicos (al igual que los FREEGANS) que revuelven la basura para comer. Rechazan la promiscuidad sexual y paradójicamente, tienen estilos de vida promiscuos al revisar los desperdicios sin guantes y comerlos.
Dentro de estas alternativas demenciales encontramos aspectos vinculados con la religiosidad a través de la prédica del anti consumo: “The Church of Stop Shopping”.
No obstante, existen grupos más moderados como “Vida Simple”. Movimiento que aboga por comprar solamente lo necesario, intentando prescindir de los objetos de lujo sin llegar a la máxima austeridad.
Son las nuevas expresiones de un estado de situación mediante el cual se observan los nuevos antagonismos que ya no pueden verse como luchas de clases. Son individuos que encontraron en la tendencia colectiva del consumo una forma de diferenciarse siendo Anti pero no pudiendo evitar estar atravesados por el paradigma de la violencia visual y física. Son, el subdesarrollo dentro del desarrollo.

Embriones en España

19 de febrero de 2009


El déficit de Argentina y los embriones españoles de Maras.

Desde la carencia sostenida en las distintas esferas de la vida, el estado de descomposición social al que se asiste no se supera con expresiones de deseo así como tampoco con la reincidencia de políticos que en su momento no hicieron lo que tenían que hacer cuando ocupaban un cargo. Tal es el caso de Felipe Sola que argumenta que su mayor preocupación es la seguridad a pesar de adolecer de respuestas cuando debe responder preguntas básicas que tienen que ver con explicar el por qué su gobernación en la Provincia de Buenos Aires fue tan paupérrima en materia de seguridad.
Claro está que su gobernación arrastraba los desastres de Duhalde y otros.
El déficit es atroz y el panorama no tiene buenas perspectivas porque aún no se ha internalizado la génesis de la problemática.
No se ha comprendido que la inseguridad se ha instalado extendiendo redes a nivel Nacional e internacional con el crimen organizado. Que las Maras en estado embrionario están aquí conformando el triángulo Mara latinoamericano que ha sabido nutrirse del triángulo Mara centroamericano. De ahí, que el estado de alerta sea mundial y que los especialistas en estas cuestiones hagan hincapié en la necesidad de elaborar políticas de seguridad que, inexorablemente, deben ir acompañadas de un cambio en todos los ordenes para que sean eficientes e impidan la penetración o bien, la importación del problema con las características específicas de cada país.
En el libro “La Mara al desnudo”, Pedro Gallego, su autor, muestra como los procesos que han experimentado las pandillas afectaron el universo de significados y la cosmovisión sobre el mundo.
De hecho, hace pocos días, sentenció la existencia de "circunstancias objetivas" sobre una futura implantación de bandas o pandillas violentas en Madrid y el resto de España si cambian los flujos migratorios y el país se convierte en receptor de inmigrantes centroamericanos.
Recordemos que en dicho país, ya se encuentran Los Ñetas y Los Latin Kings (Ver nota en Blog) que si bien no comparten las mismas características con la MS13 y la M18, son violentos aunque aún no relacionadas a los grupos terroristas del tipo Hamas, Al Qaeda, ex Kaibiles y Zetas.
No obstante, el peligro existe.
Los suburbios españoles están poblados por bandas cada vez más sofisticadas (diferentes a Kings y Ñetas) que toman, por ejemplo, el modelo de ETA. Varios de sus miembros buscan trascender la pandilla y alinearse a los terroristas. Con lo cual, España, se convierte en el primer país de Europa en estado larval de Maras.
El libro de Gallego es interesante en sus apreciaciones sobre los flujos migratorios. En las formas que estos afectan a la cultura originaria de las Naciones a las que arriban para imponer sus propios usos y costumbres. Aquellos que también tienen que ver con las formas del crimen.
Es uno de los pocos que describe a las Maras como organizaciones con estrategia militar. Como se podrá leer, en los próximos meses, en “Esperando Las Maras” editado por Catálogos.
Con esto queda claro que las Maras se distinguen de las bandas y las pandillas. Mucho más, de las Tribus Urbanas que han cobrado auge en el último tiempo, dejando atrás, en su mayoría, una construcción subjetiva pacífica para convertirse en grupos de adolescentes desencantados que se reúnen en la zona del Abasto, en Buenos Aires, para aprovechar cualquier situación y acabar con la tensa calma en la que conviven.
Nuevos encendidos montados en el cliché del mundo cruel se pierden en las calles hasta componer un entramado de relaciones sociales cuyo lenguaje es la violencia.

Niños soldados

3 de febrero de 2009


La temprana edad en la oscuridad del crimen organizado.

Desde la peligrosa conspiración mundial, los seres humanos ingresan al campo de acción sumergidos en ideales y formas de vida que no se ajustan a los deseos de paz de las poblaciones. El mapeo refleja una situación bárbara. Entrecruzamiento de lugares olvidados y otros compulsivamente explotados por sus riquezas naturales.
En este escenario, entre otras cosas, encontramos a los niños soldados insertos en la tragedia de la moral y los valores que data desde antes de Maquiavelo. Desde la historia misma frente a un estado naturaleza que incita a la toma del poder por asalto.
Ellos son pequeños físicamente pero grandes ante la mirada absorta de sus espectadores. Menores de 18 años, sometidos a la manipulación de su psiquis hasta convertirse en asesinos obedientes, no participan por lo general de ejército nacional sino de agrupaciones integradas por desprendidos de la milicia, por grupos fundamentalistas o bien Tribales.
La inmediatez del pensamiento los pone en el panóptico como víctimas del sistema sin atender a la posibilidad de los victimarios. La urgencia de los derechos humanos y de los niños tiende a no contemplar la existencia de menores naturalmente asesinos que trascienden lo potencial por voluntad propia. Son, algunos de ellos, perversos. Traslucen una construcción social que se espeja en varios espacios de África. Se ubican más allá de la emergencia marginal.
Veamos. El continente africano es la cuna de este tipo de niños. De hecho, un relevamiento de datos elaborado por “Naciones Unidas estipula que en dicho continente hay más de cien mil niñas y niños afectados. Sobretodo en Uganda, Liberia, República democrática de Congo y Sudán”. Es difícil establecer una cifra exacta al respecto, ya que la disminución de niños soldados, en algunos casos, se debe a la finalización de algunos conflictos y no a las políticas gubernamentales de erradicación de la problemática.
Se dividen en dos grupos: Los genéticamente criminales que reciben adiestramiento y los que son manipulados mediante el consumo de drogas y un delicado trabajo de manejo mental para convertirlos en homicidas.
Unos y otros visten al continente africano. Lo completan en su paisaje de característica opacidad. De ensañada realidad que deambula por los sinuosos caminos del latrocinio.
El efecto dominó que voltea generaciones. Que las devora.
Los niños soldados solo conocen el paraíso de la desmesura. De la vida loca. Autómatas que se pronuncian enarbolados en un fundamentalismo que no alcanzan a comprender pero que han sido rigurosamente “educados” para defenderlo.
De ideologías confusas que solo pueden ser defendidas con armas porque la temprana edad impide una lucha retórica.
Son rehenes de sí mismos y otros, de algo que peor que el sistema. Son rehenes de los cuadros de ingenio del mal que se venden en los medios de comunicación como jactanciosos terroristas que le han demostrado al mundo que mientras ellos se perfeccionan y triunfan en el narcoterrorismo, los encargados en salvaguardar el bienestar de los ciudadanos han ingresado en una sostenida debacle que se profundiza ante el desconocimiento y la complicidad voluntaria con la mafia. Sucede, que en esta última, se obtiene mayor remuneración y beneficios relacionados con el poder internacional. Con lo cual, el paradigma caótico tiene como génesis la oficialidad del dinero. Aquel que los ciudadanos comunes no ven porque no conocen el circuito y tampoco los montos.
En cambio, lo que sí se observa es la miseria, el despojo y los residuos humanos que se propagan cotidianamente en el globo.
Desde la temprana edad se ingresa voluntaria o involuntariamente al crimen organizado. Las realidades socio económicas al igual que las históricas crean lugares propicios para que estos niños soldados construyan su identidad. Para que edifiquen su subjetividad desde la base de la violencia como forma de resolver conflictos. De esta manera la niñez deviene en negocio. Cuanto más entrenado física y mentalmente se encuentre el niño más se cotiza. El plus, lo dará siempre el menor congénitamente asesino y reforzado. No obstante, el tráfico o la trata de ellos no es entre grupos terroristas, dado que tales agrupaciones no cambian ni venden sus reservas. No venden a sus soldados. Quienes los comercializan son aquellos individuos aislados que sin dedicarse al terrorismo propiamente dicho coptan niños para luego venderlos al narco crimen. Niños soldados y niños tomados como escudos humanos.
Es así como Las Maras tienen a sus niños. También Al Qaeda, Hamas y Las FARC.
Algunas agrupaciones simulan el letargo de la contención para que no intenten escapar. Otras los detienen en el tiempo del horror cuando son violados. No hay distinción de género para ello. Si la hay para el tiempo de vida útil. Una niña siempre será asesinada antes que un niño cuando no, utilizada para servir sexualmente a rangos superiores porque esa es la ley interna que marca los compases de un mundo cada vez más salpicado de submundos.
 
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