Cultura de masas

La televisión: forma suprema de comunicación en las sociedades occidentales.
La televisión argentina, lo mismo que la de otras partes del mundo, se caracteriza por poseer una gran variedad de géneros. Desde programas de entretenimiento hasta ficciones, telenovelas, películas, comedias, periodísticos de investigación, noticieros, magazines y realitys, la televisión ofrece una serie de opciones en distintos formatos que además de buscar puntos de rating, se interesa por satisfacer los gustos y demandas de la sociedad de consumo.
Aquella, que marca las tendencias y que refleja lo que hoy en día es, la cultura de masas. Así, la globalización, la cultura consumista y el postmodernismo, forman parte de un mismo fenómeno que evidencia los avances tecnológicos y los niveles de cambio que se han producido, en el caso argentino, a partir de la medición minuto a minuto.
Productos de alta calidad como “El tiempo no para” y “Montecristo”, al aparecer un fenómeno netamente popular como “Bailando por un sueño” y posteriormente “Cantando por un sueño” son relegados por los televidentes que no buscan calidad sino show.
De esto modo, ambos fenómenos lograron absorber el atributo argumentativo de las ficciones mencionadas, levantando un escenario de luces, conflictos, escándalos, bailes y sueños.
Y se puso de manifiesto que: “la alta cultura se ha convertido en una subcultura más, en una opinión más (…)” (Chambers, 1986)
La televisión es entonces, un medio esencial para la producción y reproducción de una “cultura” basada en políticas, por sobre todas las cosas, marketineras.
Otro dato a tener en cuenta, es que la televisión ha acortado las distancias.
La masividad televisiva, acompañada por los ritmos de la globalización y todo lo que la misma implica, han permitido disminuir los kilómetros entre hemisferios.
Los informativos por cable contribuyeron a mejorar las comunicaciones y con ella, la calidad de las noticias. A lo que debe sumársele, el auge de la informática.
Noticias del mundo entero llegan al instante para informar sobre las problemáticas, novedades y demás que van sucediendo en los lugares más lejanos.
Un conglomerado de imágenes y cables de último momento llegan a las redacciones de los periódicos y otros medios cotidianamente.
No obstante, suele tener la primicia, debido a su permanente continuidad horaria, la televisión y más rápido aún, la radio.
De este modo, asistimos a un mundo que se maneja a través de los hilos de los medios mediante el progreso y el desarrollo proporcionado por la globalización.
Dos instancias positivas como contrapartida de lo que también, ha relegado.
Continuará

Entradas populares