El camino de la corrupción

Una forma de vida riesgosa pero deseada.
Segunda parte de estilo corrupción.

El problema de la corrupción además de gozar de complejidad, cuenta con distintas percepciones que, por lo general, tienen que ver con las interpretaciones de todo aquello que es políticamente incorrecto.
Las sociedades son concientes de que en todas las esferas de la vida hay corrupción. En mayor o menor medida, la corrupción se hace presente reflejando un estado de descomposición moral que afecta la construcción de la subjetividad de los sujetos que se rigen por patrones cuya génesis, suele ser dicha actividad.
Al contrario de lo que tiende a creerse popularmente, la vida del corrupto no es fácil.
Es ciertamente compleja y riesgosa.
Es un permanente desafío que no es para cualquiera.
La potencialidad del descubrir los actos delictivos generan adrenalina en quien o quienes los cometen, al tiempo que un estado de caminata por el borde de una cornisa.
Pero no son solamente los particulares los que conforman círculos de corruptos.
El estado, desempeña un papel esencial en esta problemática.
Desde el mismo, la impunidad va bajando a la sociedad.
Estados que en variadas ocasiones justifican y limitan la relación proporcional que debiese existir entre crimen y castigo. Entre corrupción y castigo.
Y eso se hace, dado que los estados se pierden en la corrupción, no pudiendo entonces bregar con el ejemplo.
Los organismos estatales deben revisar este tema.
Fundamentalmente el poder judicial tiene que rever la legislación al respecto. Aunque no se hace para no descorrer el velo que tapa los negociados que de todas esas aristas se desprenden.
Porque la corrupción es una realidad que tiende a ocultarse. Que se sabe pero que no se dice, puesto que es funcional a varios grupos empresariales (Multinacionales).
Y los estados, al no combatirla por ser parte de los arreglos, ayudan a profundizar la crisis social vigente en el mundo.
En este sentido, el periodismo, desempeña un rol preponderante. “El periodismo alcanza su función social de mediación entre la sociedad y el Estado” (Simonetti, 2002) En síntesis, la corrupción tiene que ver con “el ocultamiento, las prácticas oscuras y secretas.” (Simonetti, 2002) Y el periodismo es lo opuesto.
En condiciones ideales debe sacar a la luz todo lo que se oculta.
Valerse de la transparencia, investigando y analizando los por qué de determinadas situaciones.
Como toda práctica, la corrupción tiene una serie de códigos y símbolos característicos que no son desmedidos sino necesarios para poder llevarse a cabo.
Hay un entramado de relaciones sociales alrededor de ella.
Existe un idioma precioso, particular.
Idioma que la gente común no comparte por no encontrarse inserta en dicha situación.
El auge de la corrupción coincide con el surgimiento de nuevos sectores sociales o mejor dicho, con la aparición de nuevos grupos económicos que a través del dinero logran acceder a circuitos sociales exclusivos que manejan un determinado lenguaje.
Irregularidades: Dos ejemplos Marplatenses.
Es sabido que en el ANSES si hay algo que abunda es la irregularidad y la ineficacia. No se deja, por ejemplo, que las personas que están tramitando su jubilación accedan como corresponde a sus expedientes.
En Rentas -otro espacio desastroso- se les niega a los ciudadanos el acceso a planos personales de un terreno.
Pero lo curioso de esto, según fuentes, es que algunos trabajadores de dicho lugar ni siquiera estando enfermos, se toman licencia.
Y no es precisamente porque no se las otorguen sino porque como supo decir un empleado del lugar: “No es que me descuentan, pierdo plata, no gano.”
¿Qué significa eso?
Ciertos trabajadores de RENTAS, niegan los planos que periódicamente se van a buscar hasta que un día curiosamente los encuentran.
En lugar de exhibírselos con naturalidad a la persona que los requiere, se la lleva al baño del establecimiento para mirarlos.
Eso sucede según palabras textuales del trabajador porque:
“Ése trabajito se cobra y no quiero que mis compañeros me vean.”
Más allá de IDEA
Sin duda, el fenómeno de la corrupción en Argentina y el mundo es absolutamente significativo y creciente.
IDEA, espacio conformado por empresas de distintos rubros para el intercambio de prácticas e ideas, busca que las mismas puedan desempeñar un papel en el plano político, económico y social. Sin embargo, algunas de las empresas socias han estado sospechadas de ejercer prácticas corruptas.
Es decir, a pesar de participar de ciertos nucleamientos, el mundo empresarial es complejo.
Y en su vínculo con el Estado se presenta como un campo de acceso limitado y proclive a la corrupción, más allá de lo que IDEA pueda representar en cuanto a su historia.
Continuará

Entradas populares