Historia de la Sociología Argentina

Un estudio teórico acerca de la historia de la sociología en Argentina como una disciplina abierta a la construcción de los sujetos colectivos y a la creación, mantenimiento o cambios en las estructuras sociales.
Gino Germani y La Fundación de la Sociología como carrera en Argentina
En Argentina, la sociología como carrera, se inaugura en el año 1957 con Gino Germani. A través de la fundación de la carrera y del Departamento de Sociología -junto a un importante proyecto editorial que Germani inicia en los años ’40 y se despliega hasta los ’60- se abre un campo cultural que sirve como parámetro de análisis para la reconstrucción de la historia cultural e intelectual de la sociología en nuestro país.
En una conferencia ofrecida en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, el Licenciado Juan Carlos Marín dijo: “La Sociología que se instaló a fines de la década del ’50 ha sido muy confundida y atacada por una especie de cientificismo cuantitativo.
Cuando en realidad, la empresa que intentaban realizar, era una empresa consustanciada por desentrañar el orden cultural que había creado, con esa capacidad de originalidad, al fascismo y al nazismo.
Esta era, una demanda sustantiva que corta transversalmente a la cultura en todo el mundo.”
Después de 1955, la sociedad argentina experimenta importantes cambios que vienen dados por la situación del Movimiento Peronista.
Recordemos que en ese mismo año se puso en marcha la REVOLUCIÓN LIBERTADORA bajo el gobierno dictatorial de Lonardi. La misma, tuvo objetivos claros y limitados, considerando como fundamental: liberar al país de la “segunda tiranía.”
Bajo ese lema se inició un intento de “desperonización” en los diferentes sectores de la sociedad.
No obstante y en contrapartida, surge la RESISTENCIA PERONISTA, cuyo objetivo principal fue, hasta 1973, el regreso de Perón al poder. Con esa meta, la resistencia se presentó como una respuesta defensiva a la represión y al hostigamiento de los trabajadores en el lugar de trabajo.
A su vez, la resistencia no sólo luchaba por la defensa de las ventajas económicas obtenidas durante el gobierno de Perón, sino también, por la organización obrera.
Los términos de justicia social y soberanía nacional constituían, entre otras cosas, la retórica ideológica estatal del momento.
La resistencia peronista marca un período clave en la historia de la clase trabajadora Argentina. Su estructura de sentimiento contribuyó a establecer el tono de las relaciones sociales y políticas.
Frente a tal estado de la cuestión, entra en escena Gino Germani. Para él, la sociología, mucho le debe al peronismo. Germani se presenta en los escenarios argentinos con el planteo de poseer las principales herramientas para explicar el movimiento peronista.
Embebido de herramientas económicas y demográficas, más la teoría de Talcott Parson (1902- 1979), Germani, aporta un análisis ciertamente científico, propio del estructural- funcionalismo.
A partir de su análisis dio lugar a un campo asociado a la invención del peronismo: el campo de las ciencias sociales.
Desde él, la pregunta es ¿Por qué el peronismo?
Y la respuesta se asienta en la conformación dual de la sociedad argentina.
Es decir, el porcentaje de inmigrantes recibidos muchas veces llegó a ser más importante que la sociedad que los recibía.
Esto último, abre una brecha importante entre la vieja y la nueva clase obrera.
El modelo agro-exportador experimenta su agotamiento en 1930, iniciándose el proceso de Industrialización por Sustitución de Importaciones
El cual, requería una importante demanda de mano de obra, al mismo tiempo que movilizaba el fenómeno de las migraciones internas.
Mientras la vieja clase obrera era de origen inmigrante, politizada, con características urbanas, formada bajo la noción de autonomía y con una fuerte conciencia de clase; la nueva clase obrera, era un producto de las migraciones internas que venían a cubrir la mano de obra faltante en las zonas urbanas y que por ende, debió ubicarse en el cordón de las grandes ciudades.
Una nueva clase obrera que se manejaba con anomia, en tanto sus valores paternalistas, su no institucionalización y su poco acostumbramiento a la sindicalización y a la militancia política. Los nuevos migrantes, prácticamente, eran anómicos y solo se convirtieron en masa de trabajadores por la ISI.
No pudieron ser integrados políticamente.
Entonces, el análisis interpretativo de Germani invita a pensarlo como a un hombre proveniente de una tradición y de una lucha antifascista
Con un deseo hacia el Socialismo como expresión de su crítica al Capitalismo.
La concepción de Germani no es inocente, al contrario.
El desafío de crear una carrera como la de sociología encierra toda una concepción estratégica que encuentra sentido en la construcción de conocimiento.
Consiguiendo el apoyo del movimiento estudiantil se inicia una carrera que comenzó su ciclo intentando dar respuesta a los procesos sociales que se iban desarrollando en nuestro país y en el resto de América Latina.
Las bases del pensamiento de características sociológicas en América Latina
La sociología argentina se “inaugura” de la mano de pensadores tales como Sarmiento, Alberdi, Mitre, etc.
Pensadores, que comienzan a trabajar sus ideas con parámetros europeos aunque también del positivismo empírico.
Muchos de ellos, por tener una impronta cultural e ideológica más avanzada -propia de su paso por Europa y Estados Unidos- se dedicaron al estudio de la Nación Argentina, así como del resto de América Latina, acompañados de un bagaje cultural característico.
Según Ansaldi, existieron cuatro grandes vertientes teóricas disponibles:
-la española, con su tradición igualitaria, el peso de la neoescolástica y la contemporánea influencia del liberalismo gaditano.
-la monárquico-constitucional inglés, construida a partir del Bill of Rights de febrero de 1689, la teoría política de John Locke y la experiencia parlamentaria.
-la francesa, especialmente con los componentes rousseaunianos de soberanía popular e igualdad y las preceptivas de la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano.
-la norteamericana, con su impronta federal y constitucionalista.
Los libertadores latinoamericanos se valieron de estas vertientes.
De hecho, entre ellos, pueden encontrarse puntos en común.
Puntos fundamentales para comprender el surgimiento de la sociología. Como ser, la necesidad de hallar caminos autónomos de interpretación de los procesos históricos y sociales, así como de recuperar una visión propia del mundo para dar respuestas a condiciones semejantes.
Es decir, las distintas vertientes latinoamericanas pueden ser pensadas como proyectos contra-hegemónicos.
Proyectos innovadores que tomaron las categorías europeas, las cuales, una vez internalizadas, fueron reinterpretadas y adaptadas a la realidad de las sociedades latinoamericanas por la vía sociológica, filosófica, política, antropológica, etc.
Continuará

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