Tira de publicidad


En el gobierno del señor presidente de la Nación Néstor Kirchner, Samid es a la carne, lo que Braga Menéndez es a la publicidad.
Porque los días posteriores a la Plaza del 25 dejaron sus huellas. Una plaza híbrida de micros y espontaneidad. Aunque más de lo primero que de lo segundo.
Y mientras la plaza del No terminó en un escándalo; la Plaza de Kirchner fue catalogada por el oficialismo como la recuperación de la misma.
Identidades compradas e identidades a la deriva coparon la plaza sin saber claramente a que iban. Así, fue como muchos le respondieron a los periodistas; “A mí, me vinieron a buscar.”
Un encuentro masivo innegable, que hasta travestis danzando al ritmo de los bombos llevó. Encuentro que seguramente merecía un discurso y no un cúmulo de palabras cargadas de soberbia y sentimiento jactancioso por aquello que se hizo, por lo que se hará y por lo que no se hará.
Y así como el presidente expresó su indignación sobre la última dictadura militar; arremetió contra los años ‘90 y demás, la oposición también manifestó sus ideas. Porque si existe la pluralidad, existe la diversidad.
El abanico de críticas de la oposición fue interesante. Pero más interesante aún, fue la defensoría que la “convocatoria masiva” encontró en la figura del publicista Fernando Braga Menéndez.
Braga Menéndez es un ex militante de la JP (Juventud Peronista) en los años ’70.
Dueño de su propia agencia de publicidad suele escribir solicitadas elogiando a Kirchner.
Gran defensor de la Plaza del 25, Fernando Braga Menéndez aceptó participar en diversas rondas de debate, apostando, claro está, por la reelección de Kirchner.
Sucede que Braga, parece no entender que debate implica individuos que comparten y difieren en ideas, por lo que sus participaciones terminan siendo verdaderos mamarrachos sin aporte alguno al televidente.
Ayer visitó al señor Luís Miguel Majul en su programa dominical “La Cornisa”, mostrándose absolutamente indignado frente a los comentarios y el análisis que la oposición hacia de la plaza.
Cuando la señora Patricia Bullrich trato de aparatos políticos a los sindicalitas, piqueteros y demás, el señor Menéndez le dijo: “Me parece que acá, el único aparato, sos vos.”
Al mismo estilo de Alberto “Cuadrada” Samid (Ver en Blog nota: Samid, Majul y medio kilo de cuadrada) Fernando “Lápiz de platino” Braga Menéndez se enfurece cuando alguien contradice el accionar del gobierno y en especial, la manera de ser del señor presidente.
Sus dichos están cargados de extrema pasión y en esa pasión, así como en la defensoría al gobierno, el publicista se pierde para finalmente convertirse en un fiel representante de la vulgaridad.
Interrumpe; levanta la voz hasta casi alcanzar los gritos; trata de infames a todos; se ríe cuando los opositores dan su opinión, interrumpiéndolos a cada rato; pero cuando él tiene que expresar sus ideas a nadie debe ocurrírsele hablar por encima de su voz, puesto que se vuelve absolutamente agresivo y grotesco, algo inapropiado para un publicista.
Tanto el publicista como el “Patrón de la carne” del gobierno se presentan como los fieles representantes de un club de fans. Parecen el presidente y el vicepresidente del club de admiradores de Kirchner que esperan como niños sacar la sortija, en este caso, no para obtener una vuelta más y gratis, la esperan, para continuar siendo los defensores que salen a los medios de comunicación a refutar todo lo negativo que se dice acerca del gobierno y exaltar las “maravillas” del mismo.
En síntesis, por parte de estas dos personas existe una defensa por el oficialismo devenida en cholulismo. Pues la pregunta es: ¿no será mucho?
La tarea de ellos no se limita a sus roles; su tarea, también reside en decirle a los periodistas como tienen que entrevistar. Por tal motivo, Braga Menéndez está “pensando” una serie de avisos publicitarios que tienen como característica central las ideas del ensayista Jauretche para responder a todos los periodistas y políticos que contradicen y atacan al gobierno.
Un gobierno compuesto, en algunos casos y tomando la idea publicitaria de “Lápiz de Platino” Menéndez, por gente del medio pelo argentino, como bien supo decir, allá lejos y hace tiempo, Jauretche.
Se infiere entonces, que en el gobierno de Kirchner, Samid es a la carne, lo que Braga Menéndez es a la publicidad.
Por lo tanto, si el primero pusiese en una mesa redonda una tira de asado, aquella que no se va a exportar, y Braga Menéndez colocase algunas de las ideas geniales que dice tener, tal vez y con suerte se podría conseguir una buena tira de publicidad acorde con este gobierno demagogo que ha colocado, el velo de la defensa de los derechos humanos para tapar la continuidad de un proceso de acumulación de poder ascendente.

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