Tira de publicidad

29 de mayo de 2006


En el gobierno del señor presidente de la Nación Néstor Kirchner, Samid es a la carne, lo que Braga Menéndez es a la publicidad.
Porque los días posteriores a la Plaza del 25 dejaron sus huellas. Una plaza híbrida de micros y espontaneidad. Aunque más de lo primero que de lo segundo.
Y mientras la plaza del No terminó en un escándalo; la Plaza de Kirchner fue catalogada por el oficialismo como la recuperación de la misma.
Identidades compradas e identidades a la deriva coparon la plaza sin saber claramente a que iban. Así, fue como muchos le respondieron a los periodistas; “A mí, me vinieron a buscar.”
Un encuentro masivo innegable, que hasta travestis danzando al ritmo de los bombos llevó. Encuentro que seguramente merecía un discurso y no un cúmulo de palabras cargadas de soberbia y sentimiento jactancioso por aquello que se hizo, por lo que se hará y por lo que no se hará.
Y así como el presidente expresó su indignación sobre la última dictadura militar; arremetió contra los años ‘90 y demás, la oposición también manifestó sus ideas. Porque si existe la pluralidad, existe la diversidad.
El abanico de críticas de la oposición fue interesante. Pero más interesante aún, fue la defensoría que la “convocatoria masiva” encontró en la figura del publicista Fernando Braga Menéndez.
Braga Menéndez es un ex militante de la JP (Juventud Peronista) en los años ’70.
Dueño de su propia agencia de publicidad suele escribir solicitadas elogiando a Kirchner.
Gran defensor de la Plaza del 25, Fernando Braga Menéndez aceptó participar en diversas rondas de debate, apostando, claro está, por la reelección de Kirchner.
Sucede que Braga, parece no entender que debate implica individuos que comparten y difieren en ideas, por lo que sus participaciones terminan siendo verdaderos mamarrachos sin aporte alguno al televidente.
Ayer visitó al señor Luís Miguel Majul en su programa dominical “La Cornisa”, mostrándose absolutamente indignado frente a los comentarios y el análisis que la oposición hacia de la plaza.
Cuando la señora Patricia Bullrich trato de aparatos políticos a los sindicalitas, piqueteros y demás, el señor Menéndez le dijo: “Me parece que acá, el único aparato, sos vos.”
Al mismo estilo de Alberto “Cuadrada” Samid (Ver en Blog nota: Samid, Majul y medio kilo de cuadrada) Fernando “Lápiz de platino” Braga Menéndez se enfurece cuando alguien contradice el accionar del gobierno y en especial, la manera de ser del señor presidente.
Sus dichos están cargados de extrema pasión y en esa pasión, así como en la defensoría al gobierno, el publicista se pierde para finalmente convertirse en un fiel representante de la vulgaridad.
Interrumpe; levanta la voz hasta casi alcanzar los gritos; trata de infames a todos; se ríe cuando los opositores dan su opinión, interrumpiéndolos a cada rato; pero cuando él tiene que expresar sus ideas a nadie debe ocurrírsele hablar por encima de su voz, puesto que se vuelve absolutamente agresivo y grotesco, algo inapropiado para un publicista.
Tanto el publicista como el “Patrón de la carne” del gobierno se presentan como los fieles representantes de un club de fans. Parecen el presidente y el vicepresidente del club de admiradores de Kirchner que esperan como niños sacar la sortija, en este caso, no para obtener una vuelta más y gratis, la esperan, para continuar siendo los defensores que salen a los medios de comunicación a refutar todo lo negativo que se dice acerca del gobierno y exaltar las “maravillas” del mismo.
En síntesis, por parte de estas dos personas existe una defensa por el oficialismo devenida en cholulismo. Pues la pregunta es: ¿no será mucho?
La tarea de ellos no se limita a sus roles; su tarea, también reside en decirle a los periodistas como tienen que entrevistar. Por tal motivo, Braga Menéndez está “pensando” una serie de avisos publicitarios que tienen como característica central las ideas del ensayista Jauretche para responder a todos los periodistas y políticos que contradicen y atacan al gobierno.
Un gobierno compuesto, en algunos casos y tomando la idea publicitaria de “Lápiz de Platino” Menéndez, por gente del medio pelo argentino, como bien supo decir, allá lejos y hace tiempo, Jauretche.
Se infiere entonces, que en el gobierno de Kirchner, Samid es a la carne, lo que Braga Menéndez es a la publicidad.
Por lo tanto, si el primero pusiese en una mesa redonda una tira de asado, aquella que no se va a exportar, y Braga Menéndez colocase algunas de las ideas geniales que dice tener, tal vez y con suerte se podría conseguir una buena tira de publicidad acorde con este gobierno demagogo que ha colocado, el velo de la defensa de los derechos humanos para tapar la continuidad de un proceso de acumulación de poder ascendente.

La Argentina del abuso

24 de mayo de 2006


Una vez más, la sociedad argentina asiste a la Argentina del revés.
Indudablemente, lo sucedido ayer en la Cámara de Diputados es la fiel representación de un estado de anomia que demuestra la inseguridad jurídica en la que vivimos.
La mayoría de los diputados atentó contra la democracia en el marco de un gobierno supuestamente democrático.
El voto de gran cantidad de personas fue anulado por una decisión arbitraria que deja a los argentinos, una vez más, en un lugar de clara inferioridad. Una inferioridad que va desde la simplicidad hasta la complejidad resolutiva de los hechos.
Se recorta la libertad de expresión y ahora se recorta también, la libertad de sufragar por el candidato que se desee.
Porque al señor Luís Patti se lo votó, pero luego y a través de un sinfín de trabas absurdas que llevaron su elección al Congreso, se decidió no dejarlo asumir como lo que fue electo; diputado.
Argentina se ha convertido en el reino del revés y bajo la bandera de la defensa de los derechos humanos lo único que se ha logrado, es trillarlos y bastardearlos.
Queda claro que esta Argentina no está siendo conducida hacia el lugar que pretenden hacernos creer, el de la libertad y la seguridad.
No hay nada más que decir al respecto.
Lo único, nunca más apropiada la frase de Bertolt Brecht extraída de su libro “La excepción y la regla”
“(…)Y sin embargo les rogamos: Consideren extraño lo que no lo es. Tomen por inexplicable lo habitual. Siéntanse perplejos ante lo cotidiano. Traten de hallar un remedio contra el abuso. Pero no olviden que la regla es el abuso.”


Identidad

22 de mayo de 2006


Plaza del 25, incógnita de ser, la plaza de la espontaneidad o la plaza comprada.
Buscando identidad
Una de las cosas que llama la atención en la Argentina, es la cuestión de la identidad. Una identidad social que al no encontrar su rumbo se aferra a una creencia.
Y esa creencia está vinculada a la construcción de un país en supuestas vías de escape de la pobreza, la desigualdad, la marginalidad y la corrupción.
Entonces, la sociedad argentina asiste a ese estado de necesidad de creencia urgente en el cual, en lugar de reconstruirse, la identidad continúa su proceso de desmoronamiento.
Identidades individuales que deben sumarse para conformar una identidad colectiva que nos permita ser coherentes al momento de legitimar, o no a nuestros representantes.
La legitimidad está dada por el apoyo al otro cuando ese otro es un referente. Pero si ese referente no comprende que de la alteridad surge la libertad y con ella el espacio de la acción para la construcción de un poder, nos encontramos bajo el ala de un gobierno democrático con importantes sesgos autárquicos.
Bajo esta característica y la de acumulación de poder, suele presentarse ante el mundo el gobierno del señor presidente de la Nación Néstor Kirchner.
La acumulación de poder parece ser el motor de su gestión. Y para que esa acumulación no se entorpezca, el recorte de la libertad de expresión es condición sine qua non. Porque en realidad, los periodistas formulan todas las hipótesis e informan sobre lo que desean y deben, sólo que el recorte, llega a posteriori.
Periodismo
El periodismo es esencial para la reproducción y legitimación de la realidad social. Una realidad, que viene dada desde la clase hegemónica; clase que detenta el poder político y económico.
Históricamente, el uso que ha hecho el poder del periodismo es funcional para crear una cultura hegemónica.
La fuerza del periodista depende del lugar que ocupe dentro del campo periodístico pero también, del contexto histórico en el que se plantee.
Porque el lugar que ocupa el periodista dentro del campo está determinado por su capital específico en relación a lo que está establecido como hegemónico, y esto último se define a partir de la coyuntura específica. Y para poder ocupar otro lugar es que se plantean las luchas dentro y fuera de los campos.
Es decir, por la necesidad de redefinir lo que está en juego.
La oposición critica
Si bien la oposición al gobierno de Kirchner reconoce aspectos buenos de la gestión durante estos tres primeros años; no deja de ser critica a la hora de remarcar la falta de un proyecto de país que pueda continuar en el largo plazo.
Entre algunas cuestiones que se le objetan aparecen: los más altos niveles de corrupción de la historia; concentración de poder; introducción del neoliberalismo en la política; falta de proyecto; fuerte deterioro institucional; inequidad social.
La plaza del 25
La convocatoria a la plaza ha traído un sinfín de debates.
Criticas y opiniones de todo tipo se han llevado adelante desde el anuncio presidencial. Tanto es así, que el Doctor Mariano Grondona en su programa “Hora Clave” formuló para el televoto la siguiente pregunta: ¿Quiere el gobierno apropiarse del 25 de mayo o no quiere?
La palabra apropiación es muy fuerte, fundamentalmente cuando de fechas patrias se trata.
Sucede que del 25 de mayo nadie puede apropiarse.
El 25 marca una fecha de suma importancia en la construcción de la Nación Argentina mediante una revolución que quedó a mitad de camino. Es decir, una revolución que no llegó a ser tal pero que fue la antesala de lo por venir.
La plaza de este 25 se vale, lamentablemente, de la fecha patria para seguir adelante con un juego político y de poder absolutamente perverso.
No cabe duda que la convocatoria es un medio para lograr fines y demostrarle, en cierta medida, a los opositores, cuanta gente puede coptar el kirchnerismo.
Y llenar la plaza no es una tarea sencilla. Para ello, las personas de mayor confianza del presidente se encuentran “trabajando.”
Pero por más que la plaza se colme, el 25 de mayo, así como el resto de las fechas patrias, no pueden ser privativas de nadie.
Ni de este gobierno, ni de cualquier otro.
Son fechas de todo un pueblo, que no distinguen entre gobernantes y gobernados. Fechas pasadas que ayudaron a llegar a este presente con impronta de pasado.
Fechas de todos.
Paralelismo 24/25
El 25 es, algo similar a lo que fue el 24.
Dos fechas de suma importancia en la historia argentina que marcaron un antes y un después en la conformación del tejido social y en la construcción de los hilos sociales del poder.
Un 25 de mayo feriado y un 24 de marzo declarado como tal después de 30 años.
La elección de esas fechas no fueron aleatorias. Al contrario.
Estuvieron debidamente calculadas.
Bajo la fachada de tratar de promover el conocimiento de la historia, pretendiendo demostrar lo lejos que quedó aquel mayo de 1810 pero lo presente que se encuentra en la memoria del gobierno, y tal vez, en la memoria de la gente, es que se eligió el 25 de mayo.
Lo mismo sucedió con la lamentable decisión de declarar feriado nacional el 24 de marzo. Con ello se buscó recordar, apoyar o fomentar la conciencia colectiva o quizás la memoria colectiva luego de pasadas tres décadas de la última Dictadura Militar Argentina. Sin embargo, la realidad es otra, dado que se pretendió comprar la sensibilidad de algunos al tiempo que se fomentó el turismo de otros.
Un verdadero acto de ignorancia y un sinsentido sustentado en una demagogia de doble filo que caracteriza al gobierno de Kirchner.
Hoy, las fechas patrias y del dolor son las herramientas utilizadas por el gobierno de turno para convencer a los argentinos de algo que no es. Es decir, estar en vías de construcción de una verdadera identidad nacional que conlleva una identidad colectiva.
Datos a tener en cuenta
El presidente dice que la Plaza de Mayo es la plaza de todos los argentinos. Plaza de la alegría y la esperanza.
La oposición la llama la Plaza del Sí, como se llamó en el año 1990 la plaza del señor presidente Carlos Saúl Menem.
Y mientas muchos la critican, la ya tradicional señora Estela Carlotto asistirá, por primera vez, a un acto que aunque se lo niegue, es partidario. Argumenta que el presidente hizo muchas más cosas que las prometidas antes de ser elegido como tal.
Desde el gobierno se solicitó no llevar pancartas, ni distinciones que hagan referencias a partidos políticos y/o agrupaciones.
Se podrá llegar en trenes y subtes al lugar del encuentro de forma gratuita. Evidentemente, los deseos de llenar la plaza son inmensos.
El señor diputado por PRO, Mauricio Macri, dijo ayer en el programa “La Cornisa” que la Plaza del 25 es un acto que tiene que ver con la vieja política. Una absurda competencia para ver quien lleva más gente a la plaza, si D’ Ellía, o Moyano.
Por último, también se dice que en la plaza, el presidente, lanzará su reelección.
¿Qué plaza se conformará? Cuestiones teóricas.
Es la pregunta que cabe hacerse a días del 25 de mayo.
Una plaza que nuclee la verdadera identidad de los argentinos, o una plaza comprada con transporte gratuito, una bebida y un sandwich.
La identidad colectiva que tanto se busca sólo se conformará a partir de definiciones individuales de las situaciones compartidas por los miembros de un grupo, haciendo clara referencia al sentido de pertenencia (Johnston, Laraña y Gutsfield 1994).
Así, es como la escuela constructivista afirma que la identidad individual como la identidad colectiva son fundamentales para explicar las acciones colectivas.
El problema de la construcción de la identidad colectiva se ha vinculado con aspectos referidos a la vida cotidiana de los actores y a cuestiones específicas de la política procedimental.
Por lo tanto, la capacidad de movilizar a un número significativo de personas está íntimamente relacionada con el campo afectivo de los actores que ejecutan la movilización pero además, a los aportes materiales.
Entonces, puede pensarse en una compra de voluntades o en voluntades comprometidas frente a un gobierno que detrás del velo “populista” esconde importantes demostraciones unilaterales.
Porque cuando algunos argentinos manifestaron su identidad al votar a Patti como diputado, la identidad de ellos fue boicoteada al no dejar asumir al candidato elegido. Pues por eso, es preciso tener en cuenta que la voluntad popular en este gobierno, sólo es tenida en cuenta en la medida que le es funcional.
A saber, cuando se crea una especie de relación dialéctica.
Un gobierno cerrado a la creación de un espacio de debate, aunque con un porcentaje, según encuestas, altamente positivo en imagen.
Gobierno que aprovecha, al igual que muchos otros, el declive de la educación argentina para valerse de la ignorancia de la gente creando veinticuatros y veinticincos.
Por lo tanto, debe llamarse a la reflexión acerca de que plaza tendremos este próximo 25.
Será, ¿una plaza espontánea o una plaza de micros?








Aulas vacías

5 de mayo de 2006


Mientras la política y los intereses individuales copan todos los espacios de una sociedad en crisis, las aulas se vacían y el sentimiento de pertenencia se desvanece.
Historia de la Protesta Social (Cordobazo)
Las formas específicas que fue adquiriendo la protesta social con el correr de los años poco y nada tienen que ver con la protesta de los años '60 y ‘70. En ese entonces, los objetivos de lucha eran concretos y las ideas se presentaban con mayor claridad.
Y si bien la política siempre fue el eje de las grandes disputas y fragmentaciones, la memoria colectiva retoma aquellos años, apostando al no vaciamiento de las aulas.
La aparición del clasismo y de los sindicatos de liberación, como expresiones de la Nueva Izquierda, dieron lugar al llamado Cordobazo. Considerado éste el punto de partida para acciones de violencia sin precedentes y como el opositor que dio vuelta los planes de la Revolución Argentina, en tanto fórmula para superar la crisis de la sociedad.
El Cordobazo fue la insurrección popular de una amplia gama de luchas protagonizadas por estudiantes, trabajadores y empleados. Las luchas populares fueron acompañadas por la actividad de las organizaciones guerrilleras que hasta entonces se habían mantenido al margen. Según la socióloga María Cristina Torti, en su texto llamado “Protesta social y Nueva Izquierda en la Argentina del Gran Acuerdo Nacional“ “El cordobazo puede ser visto como parte de la “rebelión contra el sistema” que se dio en casi todo el mundo. (...), en nuestro país a diferencia de otros, la protesto evoluciono rápidamente hacia una acción política de carácter masivo al articularse con la oposición que despertara la dictadura militar”
El Cordobazo, fue uno de los grandes movimientos de la historia argentina. Recordemos que a mediados de la década del ’70, la sociedad misma buscaba la libertad, la vuelta a la democracia y se luchaba contra un régimen.
Pero atrás quedaron ese tipo de protestas y esas vinculaciones de tipo solidario.
La protesta ecléctica
Hoy por hoy, principalmente los sectores que quedaron despojados y excluidos del sistema, así como los nuevos pobres y demás, se enfrentan con el gobierno pero también se enfrentan con otras fracciones de la sociedad: los piqueteros.
Todos lo movimientos que en algún momento fueron homogéneos, en nuestros días, se encuentran fracturados. Porque los objetivos de lucha no son los mismos y tampoco lo son los móviles.
El problema reside en que tanto unos como otros experimentan la misma lógica, la del despojo pero la encaran de maneras diferentes dejando ver que al interior del movimiento piquetero como del movimiento estudiantil, no todos buscan lo mismo.
Los tiempos modernos se caracterizan por una fuerte desvinculación pero también, por una intensa mezcla de ideas que terminan opacando todos los intentos de lucha.
Los lazos de solidaridad que piqueteros y estudiantes creen entablar, son absolutamente inexistentes. Mejor dicho, no tienen lógica alguna. Y se desvanecen en la misma unión que plantean, convirtiendo a la protesta, en ecléctica.
La Universidad de Buenos Aires y los estudiantes
Desde hace tiempo la Universidad de Buenos Aires vislumbra problemas de todo tipo.
Problemas que van desde lo simple a lo complejo.
Burocracia extrema, conflictos edilicios y estructurales y también, un movimiento estudiantil heterogéneo más vinculado a la izquierda que a la derecha.
Sin embargo, algunos grupos tienen matices que los ubican en medio de ambos extremos. Aunque no cabe duda que el movimiento estudiantil perteneciente a la Universidad de Buenos Aires e incluso a la Universidad de La Plata, se presenta como mucho más contestario y contrario al orden social establecido que aquellos grupos de estudiantes que circulan por las universidades privadas.
Sucede que éstas universidades poseen una infraestructura completamente distinta. Los planes de estudio no son los mismos y la conducta como estudiante es impuesta y no auto impuesta. Porque en su mayoría, las universidades pagas son una especie de prolongación de aquel colegio secundario.
Como si las etapas no se cerrasen.
Ahora bien, sin duda, la organización privada es mucho más cómoda y equilibrada que la organización pública de esta universidad en crisis.
Dado que la UBA, se encuentra en un círculo vicioso de crisis.
Las elección de decanos en las distintas facultades siempre es un problema, lo mismo que la elección del centro de estudiantes.
Muchos militantes a la hora de votar, suelen frenar a los estudiantes para otorgarles sus plataformas intentando inducir el voto de la persona a sufragar.
También, cuando se les dice que no se los va a votar persiguen a la persona de manera demencial preguntándole los por que y a quien irá destinado el voto. Los dirigentes del PTS son fieles representantes de esta conducta intimidatoria, por lo menos, en la Facultad de Ciencias Sociales perteneciente a la UBA.
Entonces, la izquierda que predomina en los claustros universitarios, por momentos, se torna mucho más autoritaria que la derecha que ellos mismos, catalogan de liberal o fascista.
La elección del rector
Entre acusaciones y más acusaciones es que debe producirse la elección del rector de la UBA.
Mientras el actual rector -Jaim Etcheverry- siempre fue demonizado, ahora pasa a ser “santificado.” Y con violencia, se cuestiona la postulación del Doctor Atilio Alterini.
Su posible designación, como rector de la UBA, enfurece al movimiento estudiantil que por estas horas se encuentra más fracturado que nunca.
Después de los lamentables episodios de violencia ocurridos en las escalinatas de la Facultad de Medicina se puso en evidencia que la democracia de la cual tanto se habla no existe, puesto que si Alterini es elegido rector, debe cumplir con ese designio, dado que a ese cargo, en caso de llegar, llega por elección de una mayoría competente, léase, el Consejo Superior.
No se cuestiona el repudio hacia un hombre que se lo vincula con la dictadura militar, de oscuro pasado; lo que se cuestiona, pero que es propio de esta sociedad quebrada en su tejido, son los mecanismos.
Porque mediante la violencia, lo único que se producirá, es más violencia, no reivindicación de derechos.
Alterini y Patti
Dos casos diferentes pero que tienden a tocarse en el país del “por las dudas, protesto.”
En el país de las contradicciones vivientes; en un país donde todos votan pero después se niegan las consecuencias.
Una sociedad caracterizada por el me dijo, le dije, le digo.
Y por esas típicas costumbres argentinas, a Patti, que fue votado por la sociedad en supuesto pleno uso de sus facultades mentales, no se lo deja asumir como diputado. Ocurre algo similar con Alterini, quien aún no siendo elegido y sí, teniendo amplias posibilidades de serlo, se lo cuestiona. No se espera su modo de proceder, se lo condena y al mismo tiempo que se lo condena, muchos de los estudiantes que lo boicotean se desvivieron por ocupar un lugar en su cátedra en la Facultad de Derecho.
Aulas vacías
Y mientras las demencias y vulgaridades de la sociedad argentina siguen su curso, las aulas se van quedando vacías.
Porque lamentablemente, la mayoría de los estudiantes en “lucha”, son eternos alumnos de las universidades.
Las facultades se han transformado en una casa de la que nunca piensan salir, ya que es el velo mejor visto para continuar “trabajando” por los derechos humanos; por una política clara; por un edificio único; por un espacio digno de estudio; etc.
Los estudiantes reclaman todas esas cosas, las cuales, desde ya, se necesitan para construir nuevos y mejores vínculos; para elaborar construcciones de sentido comprometidas y no banales.
El detalle, es que gran parte de los miembros del movimiento estudiantil no estudia y utilizan las sillas simplemente para subirse y pegar en las paredes empapeladas de las facultades sus carteles de protesta.
La lucha no es ni con palos, ni con cadenas.
Tampoco es bajo los efectos del alcohol y la marihuana.
La lucha debe ser desde los ideales bien entendidos, mediante una línea de pensamiento coherente que no se encuentre ligada al triste vaciamiento de las aulas. Porque sin educación, no hay presente y mucho menos futuro.

Samid, Majul y medio kilo de cuadrada.


Una vez que el entrevistador entrevistado quiso entrevistar, el entrevistado se levantó del sillón y se fue.
Eso fue lo ocurrido el domingo último en el programa “La Cornisa” conducido por el señor Luís Miguel Majul. Quien tenía como entrevistado central al “Patrón de la Carne” , el señor Alberto Samid.
Samid, un hombre un tanto ofuscado en sus respuestas y que padece el eterno karma de los golpes. Porque si hay alguien que ha recibido bifes, sin duda, es Samid.
Este señor que fue asesor de la carne durante el gobierno del Presidente Carlos Saúl Menem y que hoy dice que se asiste al mejor gobierno de la historia Argentina, intentó dar una clase para que el televidente comprendiese las diferencias entre el granjero y el ganadero. También pretendió explicar que para que haya mayor producción hay que poner en práctica el sistema de riego artificial.
Pero Samid nunca dijo en que consistía ese riego. Lo que hizo, y en vista de ahorrar palabras, fue llevar una foto color en donde podía vérselo a él rodeado por girasoles esplendorosos. Parecía, como bien dijo Luís Miguel, una foto al mejor estilo de aquellas figuritas para niñas de Sarah Kay.
Ahora bien, por una extraña razón, Albert se resistía a explicar el proceso del riego artificial. Explicación que puede resumirse en breves palabras y al alcance de todos.
Pues se entiende que este tipo de riego es una práctica agronómica mediante la cual se suministra agua al suelo para compensar el déficit hídrico creado en el mismo por la evapotranspiración de los cultivos.
Poco a poco y notoriamente, la brevísima “conversación” fue perdiendo su eje. A punto tal de transformarse en un griterío al mejor estilo de un conventillo entre dos de sus habitantes, por ejemplo; la Tota y la Porota.
Así fue, como “El patrón de la carne” acusó a Majul de no dejarlo hablar. Le dijo que cuando el señor Jorge Asís o el señor Mauricio Macri concurrían a su programa, los miraba con cara de nada y sólo asentía con la cabeza. En cambio a él, lo interrumpía.
En este sentido, el lamentable Samid tuvo razón.
Aunque en realidad, Majul, nunca entrevista a nadie. Sólo se dedica a interrumpir.
Sin embargo, ante figuras de la talla de Asís, por ejemplo, ni eso puede hacer y se queda anonadado, pasando a ser como una especie de fan deslumbrado ante la presencia de su ídolo.
Con Macri sucede algo similar, pero no tan al extremo. Es que Majul, muchas veces, no interrumpe, no porque no quiere sino porque no puede.
El caso de Samid fue la excepción a la regla, dado que Majul se sentía seguro de conocer el conflicto de la carne o por lo menos quería indagar sobre el mismo. Entonces se lanzó, casi por primera vez, a realizar una entrevista. Y justo se topó con la demencia del empresario de la carne; quien entre otras cosas supo decir que mientras él sumaba al país, Majul restaba.
El “carnicero” Samid también dijo que mientras a muchos otros -reiterando el nombre de Asís y Macri- los dejaba hablar mal de gobierno, a él, que venía a decir cosas buenas del presidente, lo interrumpía y chicaneaba.
Aseguró que un pequeño sector de la oligarquía ganadera pretende desestabilizar al gobierno. A partir de ahí, arremetió contra el señor piquetero Raúl Castells, quien en términos de Samid, vendría a ser la infantería de ese grupo.
Castells, el piquetero del eterno lamento boricano, de la huelga de hambre artificial y de la provocación continúa hacia todos los sectores sociales.
Sin embargo, todo no quedó en Castells, ya que Alberto “Cuadrada“ Samid volvió al ataque contra Asís. A quien acusó, junto a la señora Elisa Carrió de ser parte integrante de la oligarquía que está dentro de la Sociedad Rural.
¿Aún hay oligarquía vacuna como Samid la plantea?
Lo cierto es, que el triste episodio protagonizado por Luismi y Samid demostró una vez más las tristes construcciones de sentido de los seres humanos. No obstante, también evidenció que no todo el mundo, por el hecho de ser público, está capacitado para ir a programas de televisión. Porque lo sucedido, fue un verdadero papelón.
Y como nobleza obliga, más allá de las grandes diferencias y críticas, ayer, Luís Miguel demostró ser un verdadero profesional, por lo menos, en el arte de disimular.
Porque ante la abrupta y agresiva ida de “Cuadrada” Samid del programa, Majul continuó con la función.
Siguió con su siempre intento de programa, mostrando entereza y abordando el tema de la muerte de Matías Bragagnolo.
Es decir, las acusaciones de Majul sobre los juicios que posee Samid, tanto de particulares como de colectivos, fueron el golpe que terminó de sobresaltar a este último. Un Samid literalmente vulgar que le solicitaba al primero y a los gritos, una retractación pública. Retractación que no se produjo y que concluyó con la ida antes mencionada.
Sin más y en esta oportunidad, el entrevistador entrevistado parece no haber tenido miedo, y su pregunta de ciclos atrás, hoy merece ser recordada, puesto que Samid ¿habrá tenido miedo?



La muerte de Matías Bragagnolo, los medios de comunicación y la sociedad que señala


Cuando la muerte se vuelve objeto de debate, especulaciones y señalamiento
Todos hablan del caso de la muerte del adolescente Matías Bragagnolo. Y tanto hablan, especialmente los comunicadores sociales, que terminan confundiendo aún más, a los televidentes.
Entre especulaciones y teorías, los periodistas siembran más dudas de las que ya de por sí existen. Intentan, como lo hizo en su programa “La Cornisa”, el señor Luís Miguel Majul, reflexionar desde lamentables lugares comunes.
A partir de la construcción de un pensamiento crítico banal, el entrevistador entrevistado buscó movilizar la conciencia colectiva invitando a toda la sociedad al compromiso, a no mirar hacia el costado.
Claro está que debiera ser así, pero en nuestra sociedad como en muchas otras, los lazos de solidaridad se han quebrantado como consecuencia de la ruptura del tejido social.
Lo llamativo es, que el señor Luís Miguel llamaba al compromiso pero no desde el pensamiento espontáneo como debiera hacerlo alguien de su trayectoria, con oficio televisivo y radial. Patéticamente el pedido lo realizó en el comienzo de su programa dominical por medio de su editorial prácticamente leída.
No puede ser tan difícil verbalizar lo que se piensa cuando una convicción se encuentra tan arraigada ¿o sí? Porque Majul quería demostrar eso, un sentimiento de compromiso y de pertenencia social.
Por su parte, los dos periodistas que lo acompañaron, tenían más preguntas que respuestas.
Más tarde, exactamente una hora después, en el programa del Doctor Mariano Grondona -“Hora Clave”- también se reflexionó sobre la muerte de Matías. Allí, a diferencia de lo sucedido en “La Cornisa” el padre de Matías, el señor Bragagnolo, estaba en vivo.
Se habló de todo y las especulaciones continuaron, claro está que con una categoría mucho más elevada que la existente en el programa de Luís Miguel.
Y como el tema de la violencia juvenil se ha vuelto un tema central en los últimos tiempos, la mesa la completaron, una filósofa, un sociólogo y un rabino. Los planteos fueron interesantes, mientras la filósofa planteaba la clara devoración de generaciones, el sociólogo hablaba de la crisis familiar como célula de la sociedad y de la omnipotencia de algunos chicos, por ejemplo, los jugadores de rugby. Quienes escudados de físicos voluptuosos suelen armar grescas a la salida de lugares bailables generando todo tipo de desmanes.
Por su parte, el rabino apeló a la palabra divina. Intentó bajar un poco a tierra pero su condición de religioso no se lo permitió del todo. Tal vez porque sentía que sólo la palabra divina puede ayudar a un ser humano frente a tanto dolor.
La familia Bragagnolo, junto a un sacerdote amigo, rezó por quien mató a Matías. Para los ateos o agnósticos no tiene sentido rezarle a algo o alguien que no se ve. Para los racionalistas puros ese acto es literalmente incomprensible.
Los sensibles no pueden creer que el padre de Matías no se quiebre cuando habla. Nadie puede creer nada pero las cosas suceden. Se lo cuestiona tal como se lo cuestionó y cuestiona a Blumberg (padre de Axel)
Todos opinan de manera indiscriminada. Y en teoría todos podemos ser un libro soberbio de teorías y razonamientos pero en la práctica; en la práctica hay que estar. Hay que poner el cuerpo, ya que uno no puede saber verdaderamente lo que se siente hasta que le sucede, hasta que lo vive.
La imaginación existe. La aproximación al dolor podemos buscarla. Ocurre que sólo es eso, imaginación y aproximación; no es el dolor en sí mismo. Entonces, juzgar a la persona que sufre, es cruel. Puesto que ante un mismo hecho no todos reaccionan del mismo modo. Y las familias tienen pilares que las sostienen pero siempre poseen una cabeza. Esa cabeza debe dar soluciones o intentar, por lo menos, buscar posibles soluciones. Porque si la cabeza se cae, todo se desmorona. Ese es el caso del padre de Matías, del padre de Axel.
Dolor, impotencia, angustia y todos los sentimientos que conlleva el asesinato de un hijo invaden el interior del ser. Por ende, querer intervenir en la subjetividad del ser humano señalando sus formas de actuar, pensar y sentir es un grave error. Es el error, que junto con otras tantas cosas, nos lleva a ser la sociedad que somos.
Sociedad egoísta y descompuesta en sus vínculos.
Mientras Blumberg solicita que se amplíe la edad de menores para que sean imputables y así ponerle un freno a la violencia abusiva que los mismos generan; el padre de Matías rezó por el asesino de su hijo y busca la verdad sin querer traer más violencia.
A Bragagnolo padre se lo acusa de haber tenido un pasado turbio. A Blumberg se lo acusa de fascista y demagogo. Ellos son simplemente los padres y están aquí.
En cambio, los hijos de ellos no están y no van a volver. Por lo tanto, acusar de una cosa u otra a los padres no va cambiar la realidad, las vidas de dos inocentes no serán devueltas. Y si alguna culpa tienen o tuvieron estos hombres, son ellos quienes debían sufrir las consecuencias, no sus hijos.
Aunque ellos también pagan la muerte. Todos pagamos la muerte de cada chico que muere a diario en nuestro país.
Somos lo que reflejamos, y lo que reflejamos es dolor; vergüenza; egoísmo y facilismo.
El castigo debe ser claramente proporcional al crimen. De lo contrario, seguiremos en esta vía violenta. No obstante, para lograr el equilibrio se requiere de la depuración de algunos parásitos judiciales que burocratizan la legalidad.
En la Argentina como en el resto del mundo, el orden social establecido está en jaque. La violencia se propaga.
Desde los adultos hasta los menores; en espacios abiertos o cerrados, la violencia se apodera de las sociedades modernas gestando nuevas enfermedades y marcando el surgimiento paulatino de nuevos grupos delictivos, signados por la droga y por tener todo aquello que no se tiene.
La palabras son maravillosas y reveladoras. Sin embargo, no alcanzan para tener un mundo menos peor.
 
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